Opinar por poder opinar

Miércoles, 28 Julio 2010

Ayer repasando la actualidad twittera cántabra me encontré con un artículo interesante de @gruisanchez titulado “Ataurino” en el que ya se adelantaba al terremoto que tendríamos hoy por todo internet a cuenta del tema de la prohibición de las corridas de toros en Catalunya. Me gustó el término porque se distancia de las dos posiciones que solo parecen existir en España: o defensor a muerte, o anti-. Y sinceramente, estos extremos me ponen muy muy nervioso.

Hemos heredado una cultura futbolera de vencedores y vencidos, de blancos y negros y de defensa inconsciente y radical de las posiciones que tenemos. No hay cabida para la autocrítica, para el pensamiento individual ni para el debate. Es una pérdida de tiempo que la gran masa (bien azuzada por los interesados) acorta por el método del “yo grito más” o “si repito mis argumentos cien veces, se vuelven verdaderos“. Antes no eramos tan conscientes de la inconsciencia generalizada, pero a día de hoy, internet mediante, todo el mundo opina y todos podemos leer las opiniones de los demás.

Opiniones de todos los colores

A mí me gusta opinar como a cualquiera, pero me abstengo muy mucho de hacerlo sobre cuestiones que no conozco lo suficiente como para tener argumentos de peso para sustentar esa opinión. Al menos cuando intento debatir con alguien sobre ello. Tampoco creo que mis opiniones sean la verdad absoluta sobre nada, y siempre estoy abierto a que otra persona me convenza con buenos argumentos para cambiar mi posición dentro de unos principios más o menos inamovibles.

El problema viene de que ésta no es una posición muy común por lo que se lee en prácticamente cualquier sitio donde se permite libremente opinar. El fanatismo más arraigado viene por supuesto en temas deportivos. Primero fueron los comentarios en las noticias de los periódicos, con Marca a la cabeza, donde la gente refugiada tras un nick soltaba barbaridad tras barbaridad. Mi sorpresa llega con los comentarios en directo que gracias a Facebook se pueden leer en competiciones como la Formula 1, el motociclismo o el Tour, donde la gente con nombres y apellidos directamente se lanzan al insulto, al borreguismo y, por supuesto, a mezclar churras con merinas y sacar temas polémicos (políticos casi siempre) para encender a los presentes. Siempre hay excepciones, pero lamentablemente suelen escapar de esos debates difíciles de moderar al ver que nadie puede predicar en el desierto.

Del deporte pasamos a la política. Madrid y Barça, rojos y fachas, españolistas e independentistas, víctimas y asesinos, cielo e infierno. Las cabezas pensantes del país llegaron hace tiempo a la conclusión de que para perpetuarse en el poder hay que contar con el apoyo de incondicionales, así que en lugar de fomentar la cultura del debate y del pensamiento, fomentaron la confrontación. El “si tú votas no, yo voto no que no“, el “haré todo lo contrario que tú” y el “mirad que malo es lo diferente a lo que pienso“. Con este ejemplo, amplificado por la importancia de los medios de comunicación que aún sesgan más las posturas por norma general, no extraña que en cualquier noticia de cualquier periódico online haya una “discusión” de un bando u otro buscando imponer su postura. El sistema es sencillo, repetir las consignas y tachar de todo lo opuesto a cualquier voz discordante.

En el país en el que parece que no haya seguidores de la F1 sino alonsistas y antialonsistas (todos muy expertos eso sí), en el que si alabas a Federer te convierten en un anti-Nadal, en el que la sociedad está dividida en rojos, progres y comunistas y fachas, carcas y católicos, navegar por internet es darse de bruces continuamente con situaciones y comentarios desagradables. Porque claro, ya que podemos opinar, opinemos de todo. De lo que hacen en Catalunya con los toros, de lo que hacen en Madrid con el metro, de lo que hacen en Cantabria con los trenes y de lo que hacen en Galicia con las distintas lenguas, pasando por los controladores aéreos y la posibilidad de abortar de la vecina.

No pido que la gente deje de opinar, pues es algo que enriquece y a veces aunque sean las menos, se aprenden cosas interesantes. Pero sería algo tan maravilloso que el esfuerzo que hace la gente por escribir tres líneas de insultos, de tonterías o de cosas sin pensar, lo gastaran en leer, en aprender, en informarse, en profundizar en esos temas si realmente están interesados… Y así la sociedad avanzaría, porque vamos camino de quedarnos estancados en las posiciones radicalizadas de hace cien años, y generaciones como la mía que han vivido siempre en democracia y convivido sin problemas no pueden permitirse anclarse en ideas antiguas sin luchar por ir hacia adelante.

Y sí, soy de los que les gusta la prohibición de las corridas en Catalunya, igual que me gusta cómo ha creado un pueblo altamente tecnológico el alcalde de Jun, en Granada (algo que he podido conocer en el curso de la UIMP a través de internet, enhorabuena por la iniciativa) y me gusta el sistema de transporte urbano de Brno. Me alegraría realmente si estas cosas pasaran en mi pueblo, o en Cantabria, o en toda España o en Europa, pero de momento son avances que no me tocan de cerca.

Esta es mi opinión, ¿las vuestras?

Y llegó el calor

Viernes, 23 Julio 2010

Y fundió mis energías. Me acostumbré los últimos veranos de mi vida a estar en la casa de la playa al fresco en habitaciones inmensas, de techos altos y ventanales abiertos, que no dejaban que la sensación de calor se agolpase en ningún lado. Me acostumbré a pasar las horas contemplando las olas de Berria por mi ventana, desde la primera hora de la mañana hasta que la oscuridad sólo hacía reconocibles algunos barcos pesqueros a lo lejos. Raras veces bajaba a la playa más que para dar algún paseo a las siete de la tarde cuando la gente recogía y el sol empezaba a dar tregua tras el Brusco, pero aún así el verano era sinónimo de playa, de gente protegiéndose del viento en las dunas, y de mar. Y este año todo es distinto. Ya lo fue el verano pasado, pero este, es aún más distinto.

Esta vez estoy en un país sin costa, a más de 700 kilómetros del Mar Báltico al norte o del Mar Adriático al sur y el calor aprieta más de lo que estoy acostumbrado que apriete en la suave Cantabria. Como alguno de vosotros ya sabéis, ando en Brno de nuevo. Como bien me apuntó Nacho, no debería ser novedad ya que el título de este blog lo dejaba claro, pero parece que definitivamente -y tras más de cuarenta horas de bus- encontré un camino de vuelta a esta ciudad que me hace sentir misteriosamente tranquilo. ¿Y qué hago aquí? Principalmente pasar calor de la mañana a la noche, a más de treinta grados y quejándome todo lo que puedo y más. Después de algo más de una semana creo que me voy acostumbrando y podré hacer cosas más interesantes. Hasta entonces seguiré dando vueltas en mi cabeza al plan de ruta perfecto para que todo salga como está soñado. Seguiré informando, espero que más a menudo.

Para los antiguos habitantes de esta ciudad sólo decir que todo sigue igual que cuando os marchasteis, excepto que todo Ceska está levantado de obras y el tranvía 13 (el 12 lo han quitado) ya no llega hasta la estación y hay que buscar alternativas. La cerveza sigue estando igual de buena y de barata, las recepcionistas de Kolejní -sí, de momento estoy alojado en la residencia de la que huí durante todo el curso pasado- siguen derrochando simpatía (ya he oído historias de que los últimos erasmus españoles fueron desastrosamente peores que nosotros) y Jakub sigue hablando español como si fuera del mismo centro de Sevilla de toda la vida.

Un mes sin escribir en Twitter

Jueves, 1 Julio 2010

En esta época de tododospuntocero en la que parece que hay que estar al día o si no quedarás perdido para siempre, decidí por unos motivos o por otros tomarme el twitter desde un ángulo distinto. Hoy en día volcamos demasiada información en las redes sociales y a veces es muy difícil diferenciar entre lo necesario, lo interesante, lo divertido, lo curioso y lo totalmente inútil. Y durante ese tiempo en el que acabamos leyendo todo, vuela a partes iguales mucha de la productividad y mucho del tiempo que deberíamos aprovechar. A veces hay que andar unos pasos hacia atrás y ver con perspectiva el cuadro en su totalidad para poder saber ante qué estamos y qué queremos.

Pajaritos Twitteros

Una vez que decidí la función de mi Facebook como herramienta de contacto con mis amigos más cercanos -y punto final- a los que puedo dedicar tiempo e interés, ha tocado el momento al pajarito azul. He estado un mes sin escribir pero sí leyendo con bastante asiduidad mi timeline y he llegado a varias conclusiones. Primero, que es una red social muy interesante si sigues a las personas que realmente te aportan cosas interesantes -es redundante y lógico, pero a veces se olvida por la fiebre de los followers que ya empezó Enjuto en su día-. Estar al día del mundo del deporte siguiendo a la mítica voz del baloncesto como @trecet o las noticias musicales de @pitchforkmedia y @nmemagazine sin olvidar la última tecnología de mano de @guardiantech nunca viene mal.

Segundo, que es un gran medio para conocer blogs y artículos sobre cualquier tema específico. En mi caso, dedicando tantas horas a diseño y desarrollo de webs, tener al alcance de tan pocos clicks tal cantidad de artículos sobre trucos, consejos, nuevos avances, recopilaciones de sitios para inspirarse es una pasada… Sigo la lista de @imrogb/design-links y abruma la cantidad de material disponible al día. Gracias a delicious puedo marcar los artículos que me resultan interesantes para leerlos con más calma o consultarlos siempre que los necesite. Twitter puede ser un lector de feeds que ya ha pasado por el filtro de usuarios expertos en reenviar enlaces a las cosas de verdadero valor que hay en internet.

Y por último, que es el medio más rápido para enterarse de lo que ocurre en tu entorno y entablar contactos con gente cercana. Siguiendo la lista de twitteros cántabros de @rosapoo/twitteros-cant uno puede enterarse de eventos, política, deporte y mil cosas más que ocurren a escasos pasos de donde twitteas.

Seguir a demasiada gente o dejarse llevar en conversaciones sin sentido (que a todos nos pasa) es contraproducente en una red que se mueve tan rápido. Estar colgado cada cinco minutos es también peligroso, mejor establecerse límites y horarios en los que puedes dedicarte plenamente a ello sin perder el hilo de lo que debes hacer. Finalmente sólo queda una pregunta, ¿qué puedo aportar yo? Después de un mes de silencio dudo que alguien me haya echado de menos, por eso es momento de contar menos cosas pero que -en teoría- sean más interesantes. ¿Como este post quizá?

Desconocimiento histórico

Martes, 27 Abril 2010

En una de esas conversaciones de viernes por la noche me lanzaron una pregunta que no debiera haber supuesto ningún problema responder: ¿cuales son las Siete Villas? Y es que, con cartel polémico mediante, Santoña forma parte de ellas desde hace siglos. Santoña, Argoños, Escalante… Noja, Bareyo… y me dejé Meruelo y Arnuero y poco más y meto a media Cantabria, o al menos a toda la comarca de Trasmiera.

Y es que a la hora de hablar de historia de Cantabria, más allá de los nombres de Laro y Corocotta, y la historia de este último cuando fue en persona a entregar su cabeza por la que habían puesto precio los romanos a un campamento durante las Guerras Cántabras, poco más sé. Y encima cuanto más se estudia sobre estos temas más se alejan de históricos para convertirse en mitos (al final, Corocotta, ni cántabro, ni héroe)

Estela cántabra

Sinceramente envidio a los jóvenes de esas llamadas comunidades históricas a los que al menos se les ha inculcado un conocimiento sobre su propia historia. Podríamos discutir sobre el uso de la misma de manera partidista, radical o alterada para manipular de una u otra manera (ya sabemos quién escribe la historia) pero al menos tienen una base de hechos verídicos que yo desconozco de mi región.

No es que no haya historia que contar -en el salón de mi casa hay un montón de libros sobre el tema- pero creo que en ningún momento se nos inculca un poco de sentimiento por “La Tierruca”. Y es que si nos paramos a pensar, toda esta historia no deja de ser la vida de nuestros antepasados. Mis padres son de Santoña, mis abuelos eran de Santoña, sus padres también. Y probablemente, si seguimos generaciones hacia atrás, serán muchas de nuestras familias las que fueron convirtiendo nuestra tierra en lo que conocemos ahora.

No sé cómo será la educación actualmente, pero en mis tiempos, a excepción de un curso en el colegio (¿5º de EGB? no me llega la memoria, sólo recuerdo el libro de sociedad con el bisonte de Altamira en la portada) ni se me enseñó, ni se me animó a conocer más sobre lo más cercano. De hecho sé mucho más del arte mesopotámico o de las herramientas que se usaban en el Paleolítico medio que de lo que pasó hace quinientos años donde estoy sentado ahora mismo.

Eso sí, merchandising para ganar dinero con la Estela de Barros que no falte.

5 cosas que echo de menos de Brno

Miércoles, 21 Abril 2010

Está claro que en “casa” se vive muy bien, eso no lo voy a negar, pero ya hace más de siete meses que volví de mi larga estancia en Brno y hay cosas que echo de menos cada día un poco más. Aquí va un pequeño post de morriña brnense.

1. La cerveza. Es inevitablemente lo primero que se viene a la mente. Por sabor, por precio, por cultura… Conseguir que un calimochero de toda la vida se pase al mundo de la cerveza tiene mérito. Starobrno, Gambrinus, Pilsner Urquell, Budweiser, Kozel… ¡hasta la Radegast! Y eso por no hablar de las cervecerías que se pueden encontrar en cada rincón de la ciudad. Aún recuerdo dos o tres días antes de marcharme, en agosto, que Jakub me dijo… “pues no hemos ido en todo el año a la mejor cervecería de la ciudad”… Oír para creer.

2. El transporte urbano. En Santander voy a todos los sitios andando, por un lado porque todo está cerca, por el otro porque el transporte aquí (por mucho que quieran que nos movamos a nuestras anchas) es totalmente catastrófico. Mirar antes de salir de casa en una web a qué hora va a pasar el tranvía por tu parada y cuales son las conexiones -en tranvía y buses- para llegar a cualquier otro lado de la ciudad y que todo se cumpla con absoluta exactitud y puntualidad suena a ciencia ficción. Un transporte sin esperas, a precio de risa en comparación y al que además hay que sumarle un transporte nocturno más eficiente aún. Příští zastávka…

Calle Ceska en Brno

3. El hockey. Siempre me gustó el hockey sobre hielo, pero poder verlo en vivo fue lo que necesitaba para acabar de confirmar esta extraña pasión. No es lo mismo seguir al Kometa desde la distancia, y menos después del desastre de temporada que hicieron, con un inicio horrendo. Al menos remontaron al final y se mantuvieron tranquilamente en Extraliga. Es una pena que sólo pueda usar la camiseta del equipo para andar por casa, echo de menos ir a juntarme con 7200 locos más, beber cerveza, comerme un párek v rohliku y ver sus caras de extrañeza al oír cómo me desesperaba en otro idioma.

4. Descubrir nueva gente / nuevos lugares. Cuando sales de tu entorno habitual no te queda más remedio -y soy consciente de que no es lo mismo estar de Erasmus que estar viviendo allí, aunque julio y agosto no fueron unos meses muy erasmusianos- que conocer gente, curiosa, peculiar, de lugares tan distintos, con mentalidades tan diferentes a las tuyas. Todo es nuevo, la gente, las posibilidades de conocer nuevos pequeños rincones en los que almacenar recuerdos, historias… Por supuesto que algún día acabaría llegando la monotonía, pero después de 18 años en Santoña y 8 en Santander, tengo cuerda de sobra para no aburrirme, y una ciudad medianamente grande como Brno esconde muchas posibilidades para explorar si uno se mueve.

5. Su conexión con Europa. Y por si se queda pronto pequeña, las variantes que manejas a la hora de planear una escapada desde allí son simplemente inmejorables. Hora y media a Bratislava, dos horas a Viena, dos horas y media a Praga… Cracovia, Budapest, Dresden en un radio de cinco horas… Los autobuses de Student Agency, que merecerían un punto aparte en el mensaje, los trenes modernos y los que asustan de viejos… y aviones de Ryanair bien cerca que vuelan a media Europa. Viajar es casi obligado si te lo puedes permitir estando allí. Aquí tardo seis horas a Madrid y nueve horas a Barcelona o Santiago. Las comparaciones son odiosas.

¿Tienes un amigo menos?

Martes, 13 Abril 2010

No. Si te encuentro por la calle te seguiré saludando, nos pararemos y comentaremos qué es de nuestras vidas, el manido “¿qué haces ahora? ¿dónde andas?” Si un día viajo a tu ciudad y me apetece verte, o necesito que me eches una mano para encontrar algo, te escribiré al email y esperaré respuesta, de igual manera que yo responderé amablemente al que me escriba, porque sí, somos amigos, o conocidos, o como lo quieras llamar.

Esto viene a cuento de que hoy tengo el día de hacer limpieza en el omnipresente Facebook. Y aunque no tenga que justificarme, sí llevaba tiempo queriendo hacer algunas reflexiones sobre el concepto de la amistad en esto de las redes sociales.

Amigos

Algunos pensarán “¡pero si me añadiste tú y ahora me borras!”, otros pensarán “qué tío raro, yo a él no lo hubiera borrado” y mil cosas más. Imagino que como todo en ésta vida, cuando llevas dentro de algo un tiempo considerable uno pasa por distintas etapas y no ve las cosas de la misma manera. Cuando comencé a usar el Facebook aún estaba muy lejos de tener el boom que tiene ahora, al menos en España. Ni siquiera recuerdo qué amistades tenía, pero no eran más que cuatro o cinco. No tenía utilidad para mí, entraba de Pascuas a Ramos y ahí estaba.

Después llegó la locura. Me fui a Brno y descubrí el mundo de posibilidades que tenía la página de marras: desde aprenderte los nombres de los doscientos nuevos amigos que hacías, a quedar para los “eventos” (o sea, fiestas, fiestas y viajes que terminaban en fiestas) a coleccionar las fotos sin tener que ir habitación por habitación pidiendo que te las grabasen en un usb… Era realmente útil, y divertido. Lástima que la vida de erasmus termina y con ello la locura. Lo bueno de una experiencia como ésta es que conoces a multitud de gente. Pero a veces pasa como con los amigos de clase del colegio… son tus amigos porque son los que te han tocado, no los que tú eliges. Entonces, una vez sales del entorno común, te das cuenta que no tienes nada en común con cierta gente, que no hay conversación, que no hay interés mutuo… y, sinceramente, mantener las apariencias por mantenerlas -o por aparentar, o por cotillear- me parece tontería. Y no lo digo sólo por gente del año pasado, ni del colegio, sino que quiero trasladarlo a todas las situaciones donde conoces gente. Y no es una tragedia, a todos nos pasa. Y si llega el día en que esa persona necesite algo, si está en mi mano, ahí estaremos.

Releyendo el último párrafo parece que hemos convertido el Facebook y la amistad en algo demasiado público e importante. ¿Es esto peligroso? ¿Qué necesidad hay de etiquetar y categorizar todas nuestras relaciones personales? ¿A dónde vamos a parar? Por eso he decidido quedarme con menos gente, con la que aporta, con la que interactúo más… Mucha otra directamente hace meses que ni entra en su propio Facebook, con otros hablo por otros medios y a otros me basta con seguirlos en twitter. ¿Me pasa algo doctor por no querer tener 400 amigos y preferir quedarme con 100?

Al final no nos importa que nuestros datos los tengan todas las grandes corporaciones para hacer con ellos lo que quieran, pero preferimos que no anden manejándolos gente que conocemos… pero no tanto… Es curioso.

1/3

Viernes, 26 Marzo 2010

Soñando con nuevos proyectos y aventuras, de momento me embarco en pequeños retos, pero siempre con miras altas y muchas ramificaciones posibles. Es inevitable cuando uno se acaba rodeando de gente creativa que la envidia sana inunde sus pensamientos y le haga pensar qué puede ofrecer también. Y aunque en este caso lo que ofrezco es únicamente mi lucha interna por vivir el día a día y no espero llegar a un gran público, sé que la gente que me conoce de verdad tendrá siempre esa palabra de apoyo para que no decaiga (muchas gracias desde ya)

Fracción Irreducible

Y después de toda esta palabrería… ¿de qué estoy hablando? Siempre me he quejado de los altos precios de las cámaras de fotos, automáticas o reflex, que las hacían un objeto muy lejano para mi bolsillo. Pero pensé que debía dejar de quejarme y no podía ser un impedimento. Al fin y al cabo, con una cámara nueva tardaría meses en hacer fotos artísticamente bonitas aún con todo. ¿Para qué hacer fotos? Para contar algo, para poner imagen a lo que veo, a lo que pienso, a lo que sueño o a lo que me pasa.

Es por esto que presento al público 1 Fracción 1 Día dónde con la simple ayuda de la pésima cámara del iPhone (o del HTC Magic… ya hablaré próximamente de mi nuevo juguete) voy contando día tras día a modo de pequeño disparo, un pensamiento, una vivencia, una ocurrencia…

Lo importante de 1 Fracción 1 Día es que siempre hay algo que contar, hasta en los días que uno piensa que hubiera sido mejor no salir de la cama. Os invito a echar un vistazo a la página, y también si queréis comentar podéis pasaros por 1 Fracción 1 Día en Flickr. En el fondo es un “homenaje” en versión minimalista de aquellos fotologs donde hace ya más de seis años descubrimos que quizá a nuestros amigos les interesaba leer lo que contamos de la misma manera que a nosotros nos gusta entretenernos con sus palabras.

El día que la tele desapareció

Jueves, 18 Marzo 2010

No hace muchos años, al llegar a casa a mediodía siempre se seguía la misma rutina: dejar las cosas, ponerse las zapatillas, encender la tele, poner Antena 3, oír Los Simpson de fondo mientras preparabas la comida (las escenas podías recordarlas perfectamente en tu mente ‘gracias’ a tanta repetición), sentarse a comer, ver las noticias del deporte en Telecinco, el tiempo, anuncios, un nuevo capítulo de Al Salir de Clase y ya estabas dispuesto a empezar la tarde. Sinceramente ahora no recuerdo cuando fue la última vez que puse uno de esos dos canales en mi televisión.

Y no, no es que el apagón analógico me haya convertido en una de sus despistadas víctimas.

Mi tele

La televisión ha pasado a ser un mueble en mi casa que sirve para menos que el botellero vacío que Luis y Mateo se encargaron de dejarme fiesta tras fiesta. En la época en que cada vez hay más y más canales, temáticos de todo tipo, nuevas cadenas que supuestamente ampliaban el abanico de posibilidades (cuando a la larga sólo multiplicaron el número de basura) y televisores de mayor calidad, yo me bajé del tren en marcha.

La pantalla del ordenador ha sido la sustituta. Todo el deporte en directo (desde el soporífero partido del Racing semanal hasta las carreras de Formula1 pasando por absolutamente todos los partidos de la NBA y la NHL de madrugada), las últimas películas, las series escasas horas después de ser estrenadas en EE.UU., los vídeos de Youtube… han aparcado a la televisión a un lugar entre obsoleto y olvidado. Y no soy el único (según un estudio de Mediascope Europe, los españoles pasan 13,6 horas a la semana en internet por 13 ante la tele)

¿Podría algún día la televisión volver a ganarme como adepto? ¿O ésto es un punto de no retorno como el día que se aparcaron los casettes y las cintas VHS? ¿Habrá futuro en la relación yo-televisión?

Canciones que mueven algo por dentro

Lunes, 8 Marzo 2010

Hoy simplemente me sentía con la necesidad de compartir ésto con el mundo. Puede que más de uno ya lo haya escuchado, pues lleva semanas descubierto, pero a mi me ha llegado hoy vía uno de los enlaces músicales del nuevo proyecto de Patrullero, una especie de menéame musical altamente recomendado. Jónsi es el vocalista y guitarra de Sigur Rós, y está a punto de sacar en un mes su primer álbum en solitario. Si ya la banda es uno de esos grupos que elevan la música a un estado extrasensorial, no se podía esperar menos de éste disco.

Los que me conocéis sabéis que mi economía nunca está lo suficientemente boyante como para gastos extraordinarios, y últimamente los discos de música tienen unos precios bastante poco asequibles, pero después de escuchar un par de canciones del disco ‘Go‘, me estoy planteando seriamente acabar con la sequía de originalidad en mi colección -que ahora mismo es sólo una colección de mp3 y más mp3- y disfrutar de esta obra de arte.

Os recomiendo que escuchéis sin parar ‘Boy Lilikoi‘…

You grind your claws, you howl, you growl unafraid of all colour / You run, you’re free, you climb and dress trees / You reignite / You growl, you howl, you show your teeth / You bite, it’s alright / Go, say no more, use your eyes, the world goes and flutters by / Use your eyes, you’ll know you are

En su página oficial podéis escuchar otras canciones preciosas como ‘Go Do’ y ver algunos de los vídeos de actuaciones en acústico o entrevistas. También imágenes de la grabación del disco y de artwork, que como siempre, hablando de estos chicos islandeses, es maravilloso (de ahí sale también la imagen que ilustra este post) Más que recomendable.

Absolut plans.

Martes, 16 Febrero 2010

Escuchando el “Kingdom of Rust” de Doves, después de haber hecho tres comidas equilibradas a lo largo del día, de haber planificado el resto de comidas de lo que queda de semana, limpiado la casa y hecho la compra, uno se siente… con frío. No sé si es el cambio climático o que uno se hace mayor y aguanta peor las temperaturas, pero ésto no es normal. Como no es normal que nevase en Santoña -al nivel del mar- el día grande de Carnaval y pudiéramos hacer una guerra de bolas. Como no era normal que hasta hoy las paredes de mi habitación estuvieran desnudas desde el día que hicimos la Limpieza con mayúsculas en Santander. Al menos poco a poco voy recuperando la “normalidad”, y ya mi cuarto tímidamente se va pareciendo más a lo que espero de él. Ya está “Absolutizado

Y es que no hay otra opción. Siempre me han encantado los anuncios de este vodka (que también me encanta) y son algo que jamás falta en cualquier decoración. Será por el alcohol, será por la inspiración de los diseños, será por la chispa graciosa que tienen o será porque soy un maniático colecciona-cosas (o guarda-cosas mejor) Películas, estaciones, ciencia, amor, ficción… cualquier tema es bueno para hacer un cartel de Absolut…

Cualquier tema es bueno también para escribir un blog, y aunque yo sea precisamente la persona menos “absoluta” que conozco (siempre indeciso, siempre con dudas, siempre sin saber si va o viene, si arregla o estropea) quería aprovechar para autoanimarme. Mañana quiero levantarme y diseñar. Me siento con esas ganas, y esa fuerza, pero sé que debido a mi no-absolutez, hay cientos de pequeños mecanismos en mi interior que intentarán echarme atrás. ¿Podré vencerme? Espero levantarme y comentar este texto para “celebrar” mi pequeña victoria. Éste es mi plan.

Y aparte, me alegra ver la actividad de dos personas de las que soy fan-a-muerte desde hace unos 10 años… Vicen que nos cuenta sus aventuras desde Sudamérica, y Ana que nos cuenta las aventuras de dos valientes dispuestos a recorrer desde Nordkapp a Santiago. ¡Que no decaigan las ilusiones en forma de viajes!