Archivo de enero 2009

Hockey sobre hielo

Martes, 13 enero 2009

El deporte rey en Brno es sin duda alguna el hockey sobre hielo. La pasión que yo he visto en el pabellón, el Hala Rondo, y la presión que se tiene que vivir en la pista es una sensación única. Entre seis mil y siete mil doscientas (lleno total) personas en cada partido, sea un lunes a las seis de la tarde, un miércoles o un sábado. Todo el mundo ataviado con su bufanda del Kometa, su camiseta, su chaqueta, su gorro… todo lo que sea de abrigo viene bien, y más ahora en invierno. Ayer estuve viendo el partido contra el Olomouc (ganamos 5-1) y se notaba el frío en el hecho que los aficionados aplaudían menos que de costumbre, y es que las manos en los bolsillos están mucho mejor…

La tribuna E del Halo Rondo

Si el contador de entradas de mi pared no funciona mal, ayer fue el décimo partido de la temporada que he ido a ver. Aun siendo algo que recomiendo a todos los estudiantes y visitantes de la ciudad, he de reconocer que a mucha gente con verlo una vez le valdrá, por mucho que a mi me gustara que fuera todo el mundo a todos los partidos. ¿Y por qué? Porque me gusta el hockey sobre hielo. Ya me gustaba en España, me ha gustado desde pequeño. Así como a todo el mundo le encanta el fútbol y los que no saben dar patadas a un balón son capaces de hacer virguerías con la consola y el Fifa o el Pro, yo era un chaval que jugaba al NHL. Desde la versión del 93 en la MegaDrive de mi primo Chema, pasando por la play y el ordenador. Y ojo, que tampoco era muy bueno.

Por eso cuando llegué aquí pude dar rienda suelta a mi afición al Kometa Brno, y por eso he llegado a ir solo a algún partido. Sirve para desconectar, normalmente hacen un hockey bastante vistoso y además en la mayoría de los partidos siempre hay alguien nuevo al que explicarle las reglas del ‘icing’ o del ‘offside’, es divertido. Ya seguiré informando de la temporada, que ya sólo quedan cinco partidos para terminar la temporada regular y empezarán los playoffs, a ver si conseguimos el ansiado ascenso a la primera división (pese a tener 11 ligas y 3 copas de Europa, el equipo bajó a segunda por problemas económicos en 1996, pero ya están más que solucionados)

Vzhůru Brno / Brno Kometa / Pojďme hoši, vyhrajeme dneska

Vzhůru Brno / Brno Kometa / Pojďme hoši, stadion vám tleská

Día de música… extraña

Domingo, 11 enero 2009

Como casi todos sabéis, soy un amante de los hypes de temporada, de lo último que sale, del último producto de la NME y de esos grupos con un primer disco prometedor que luego se pierden para siempre. Pese a ello a veces me da por escuchar grupos que harían que incluso Vicen se sintiera orgulloso de mi. Y mientras sigo esperando su lista de bandas para el perfecto alternativo con cultura, hoy he cambiado mis amados Muse o Franz Ferdinand por dos bandas un poco… distintas.

Lo que sonaba en mi iPod

La primera, No Age, con su disco ‘Nouns’. Reconozco que soy malísimo haciendo críticas de discos. Mi vocabulario no se asemeja en nada al rimbombante laberinto de palabras que suelen usar los ‘profesionales’ de esto y suelo quedarme en pequeñas copias de lo que leo por ahí. Lo mejor es que lo escuchéis y deis vuestra opinión, a ver si así se me pega algo. Y después de este disco, qué mejor que el último de Animal Collective, ‘Merriweather post pavilion’. Aún recuerdo parte de su concierto en el FIB del 2007 y esa sensación de ‘estos tíos son muy raros, pero tienen que ser unos genios’… puede que con el tiempo y con el día adecuado para cada disco esté descubriendo la genialidad en sitios donde antes solo veía ‘cosas raras’.

De todos modos este post no es más que para hacer notar que los reyes me trajeron un iPod Touch. Yeah.

Mi pequeña habitación

Domingo, 11 enero 2009

Siendo generosos, mi habitación tiene unos 10 metros cuadrados. Lo suficiente para una cama, un armario, un montón de baldas, una mesa, una silla y una pequeña nevera. El mobiliario parece viejo, pero no lo está. Es como si lo hubieran comprado en un Ikea de 1970. La primera impresión fue un… ‘pues no está tan mal’, porque sabiendo que pago unas 3100 coronas checas (unos 120 euros al cambio) me esperaba el último agujero de la galaxia para mi. Después ves que tienes una conexión de 10 megas y terminan de convencerte, ‘esto es mejor que mi casa’. Y para más sumar, la rústica ventana de madera ajusta tan perfectamente que gracias a su doble cristal (y a que sospecho que los tubos de la calefacción central salen de justo debajo de mi cuarto) puedo estar normalmente en manga corta y descalzo en mi habitación, sin encender mi radiador, cuando en el exterior se anda a cinco grados bajo cero.

Desde mi ventana

En esta residencia, en Manesova, el ambiente es muy distinto al que se vive en Kolejní. Aquí se respira tranquilidad, a veces demasiada, pero pega mucho más con mi manera de ser. No hay muchos estudiantes erasmus y sí muchos asiáticos que aprenden checo en un momento y dan clases como un checo más. Su ritmo de vida es totalmente opuesto al mío, cocinan un montón, son muy tímidos y parecen responsables (menos cuando se empiezan a pasar las llaves de la lavandería entre ellos que parecen trileros) He de reconocer que no me he relacionado mucho con la gente de aquí, y que el hecho de que mi puerta sea la primera de un pasillo de veinte no ha ayudado. Imagino que si viviera en la número 20 al menos me cruzaría con la gente, pero aquí no me cruzo con nadie más que con mis vecinos italianos.

Pero aunque no pase semana en la que no me digan la famosa frase ‘pero vente a kolejní‘ ni lo pienso. Soy feliz aquí. He vivido los últimos siete años en mi propia casa en Santander y me he acostumbrado a pasar mucho tiempo solo con mis pensamientos, con mi música y con mis rollos. Y eso lo tengo aquí también. Y siempre que quiero fiesta, ver gente y sociabilizarme no tengo más que andar quince minutos hasta la otra residencia. A veces pienso que vivo demasiado independiente, pero no puedo hacer otra cosa, soy así, y esta habitación me ha venido perfecta para afirmarme en mi manera de ser. Y no, no me voy a kolejní, que no.

Paseando en enero

Sábado, 10 enero 2009

Leyendo la guía de Lonely Planet que compré estas navidades en Santander, descubro que a diferencia de la mayoría de las lenguas europeas occidentales, en checo el nombre los meses no tiene etimología latina, sino que provienen de la naturaleza. Ahora estamos en el mes de ‘leden‘, que viene de la palabra ‘led’ que significa hielo. La explicación es bastante simple. No quiero imaginarme como será el próximo mes de ‘únor’, que supuestamente viene de ‘nořit’ que significa hundir, y se cree que se refiere a la ruputra y hundimiento del hielo en los ríos.

Cara sonriente en el tejado

La ciudad parece adormecida un sábado al mediodía debido al frío. Sólo te cruzas a gente haciendo algunas compras en los supermercados, a algunos seguidores del Kometa que se preparan para viajar a la cercana Třebíč a ver el partido de esta tarde y poco más. Desde que llegué el miércoles apenas ha nevado, pero no ha hecho falta más para mantener los tejados totalmente blancos. Tenía intención de acercarme a uno de mis rincones favoritos de la ciudad para perderme, el castillo de Spilberk, pero al final el frío ha podido conmigo y me he vuelto a casa después de pasear por la zona de la colina de Petrov junto a la catedral de San Pedro y San Pablo. Desde allí, entre las geniales vistas que se tienen de toda la parte sur y oeste de la ciudad, he visto un tejado sonriéndome que me ha contagiado. Parecía que me decía ‘vaya frío que hace y tú y yo aquí afuera’

El curioso incidente…

Sábado, 10 enero 2009

… del perro a medianoche, es el título en castellano del último libro que he leído. En los últimos tiempos siempre me ha costado un triunfo ponerme a leer, probablemente porque internet ha absorbido gran parte de las neuronas que me quedaban y me tiene demasiado enganchado. Aún así de vez en cuando me sorprendo a mí mismo con lecturas como ésta. Me llamó la atención la portada (sí, soy de ese tipo de personas que elige los libros según la portada) y el asequible precio para mi cartera erasmus en la librería de la galería Vankovka y me decidí. Parecía una lectura amena y sencilla dentro de lo que cabe -el libro, de Mark Haddon,  está relatado en primera persona por un niño de 15 años- y era justo lo que buscaba para mi primera experiencia leyendo libros en inglés.

The Curious Incident of the dog at the night-time

El protagonista, el pequeño Christopher Boone es un chaval autista que adora las matemáticas, las listas, el orden y los juegos mentales. En cambio no sabe relacionarse con el mundo, algo a lo que va a tener que enfrentarse cuando una noche descubre el perro de su vecina de enfrente muerto y un montón de aventuras y desventuras comienzan a ocurrirle. No desvelo más -para eso está la wikipedia, que destripa el libro de inicio a fin, al menos en la versión inglesa-, pero si alguno se ve con este libro entre las manos y duda, aquí tiene un pequeño argumento más a su favor, a mi me gustó.

Mi primer artículo para Brnopolis

Viernes, 9 enero 2009

Al poco tiempo de llegar, un chico del International Student Club, Petr, me invitó a escribir en un blog sobre la ciudad de Brno para que mostrara mi punto de vista sobre la misma. Después de mucho tiempo sin inspiración he decidido seguir con el tirón que he cogido con este blog para escribir mis primeras lineas en inglés. Aquí os dejo el artículo, cuando esté publicado pondré el enlace.

Brnopolis.eu

From the north of Spain to Brno
My experience in Brno is still short, I’ve been only living here for three months, but there are some little things that are making very comfortable this stay here. And at the end, the small details are the most important things. I’m a 25 years old erasmus student of the Brno University of Technology and I come from Santander, a city in the region of Cantabria, in the north of Spain. I make this point just to explain that although much of the time I’ve been in Brno I’ve been enjoying the studing abroad experience, I have also tried to got into the original moravian way of life. And sometimes this isn’t easy.

The main wall I have here is the language and the problems of communication. What you expect of a big and important city of a country is to make things easy for the visitors, but here in Brno there is still homework to do. I know that it’s my own work to learn some basic sentences to survive everywhere I go, but sometimes the easiest thing as buying a ticket for a match, asking for information at the bus station or just visiting the city can be harder than you can imagine.

But, as I said, these are small details, and these ones are not too important, they’re just things to improve in the future. In the other hand, the calm of the city and its people and the cultural atmosphere that seems to cover many corners of the town are these other details that make you fall in love with Brno. The clean streets, the silence in the trams -that are always on time-, the czech typical architecture, the coffees and pubs, the paths around Spilberk castle…

By the way, I’m only a newbie in the city and I know that probably I’m still losing many of the most fascinating places of it. Now I’ll find again the bad details that I talked about. The lack of information in english probably make me lose some good events. That’s why every initiative as Brnopolis is welcomed for foreigners living in the town, because it really helps, and can be very useful.

Conociendo Brno

Viernes, 9 enero 2009

Un 22 de septiembre de 2008 llegué a tierras checas después de un viaje tranquilo y con muchos nervios acumulados ante la aventura que tenía delante. Tres meses y medio después puedo asegurar que nunca me arrepentiré de haber elegido esta ciudad para pasar mi estancia de Erasmus y quién sabe si algo más.

Vista aérea de la ciudad

A modo de breve resumen -ya que me iré extendiendo a lo largo del blog en los pequeños detalles, que a la larga es lo más interesante- tengo que decir que la primera impresión que te llevas de la ciudad es un poco el volver caminando a los años 80 en España. Pero cuando vas conociendo, investigando y empapándote un poco de la cultura checa te das cuenta que simplemente son así, con sus cosas geniales y sus cosas distintas.

El idioma no voy a negar que está siendo una barrera bastante mayor de la que me imaginaba. Con inglés te puedes desenvolver perfectamente en los ambientes básicos para un estudiante, que son la universidad, los amigos y por qué no, los bares. Pero saliéndote de este tipo de ambientes la cosa se complica. Y aunque de primeras los checos parecen gente amable y asequible, muchos se muestran reacios a atenderte en cuanto ven que no hablas más checo que el tan usado ‘Nerozumím’ (no entiendo) De todos modos tampoco lo veo como algo grave, yo me imagino a cualquier joven hablando inglés a mi madre o a mi padre y por mucho que se esforzara al final iba a acabar pensando que mis padres son unos rancios porque no le han ayudado. Sobre este tema, alguien me dijo que la República Checa es el segundo país de Europa donde menos inglés se habla, después de España. He dado este dato por cierto y lo he comentado mucho, pero la verdad, no he encontrado nada que lo verifique… tengo que seguir investigando.

Y sí, pese a que en estos tres meses el tiempo ha acompañado con apenas un par de días de nieve y una semanita de lluvias… ¡el invierno ha llegado a Brno!

Año nuevo, blog nuevo.

Viernes, 9 enero 2009

Propósitos de año nuevo. Todos los años es lo mismo, cada uno mira a los errores, las vagancias y las faltas de compromiso del año pasado y se dispone a arreglarlo mágicamente llegada la fecha del 1 de enero. ¿Y por qué no? Así empieza la andadura de este nuevo blog, sin hilo conductor aparente, únicamente para dejarme volcar lo que se me pase por la mente en un mismo lugar.

De momento el propósito que ya tuve a finales del año pasado de empezar a juguetear con WordPress ya está cumpliéndose, y es que uno ya estaba cansado de juguetear con Blogger y ya iba tocando pasarse de bando. Veamos a dónde me conduce este submarino esta vez.