Archivo de marzo 2009

Aislamiento del mundo

Jueves, 26 marzo 2009

Estar de Erasmus es una maravilla, algo que recomendaría a absolutamente todo el mundo. Pero partiendo de esta base también hay que reconocer que vivimos un poco en otro mundo, aislados de lo que realmente sigue ocurriendo. Ni tengo televisión ni recuerdo la última vez que tuve un periódico entre manos. Y sí, gracias a internet esta sensación de aislamiento es menor, pero aunque siempre se eche un vistazo a las webs de los periódicos, se lean titulares o alguna que otra noticia interesante, al final se gasta más tiempo viendo pseudo-noticias o enlaces graciosos que te llegan por meneame o páginas del estilo.

Presidente de la República Checa

Por aquí la cosa debe estar movida, el presidente de la república, Václav Klaus, que está ahora en el turno de presidencia de la Unión Europea, cada vez que abre la boca sube el pan -euroescéptico y negacionista del cambio climático- y por si fuera poco el primer ministro Mirek Topolanek perdió ayer una moción de censura y tiene que dimitir. Y nos quejamos de la política española…

¿Y la crisis? Sólo se oye que encontrar trabajo en España está muy jodido, que aquí la cosa no está ni tan mal y que se sigue creciendo pero menos… Yo de asuntos económicos no entiendo nada, y ahora lo único que veo es que al tener dos cuentas, una en euros en España, y otra en coronas checas aquí, el cambio es más oscilante que el clima y hay días que tengo un dineral -cuando el cambio está a 29- y días que pierdo pasta por todos lados -cuando el cambio está a 26-. Al final voy a poner de página de inicio el ‘currency converter’ de yahoo, al tiempo.

Sinceramente, no se si se vive mejor aislado de la realidad en nuestra realidad paralela o siendo consciente de todo lo que se mueve en el mundo en estos momentos para estar preparado para cuando esto acabe. ¿Recomendaciones?

Mercadillos

Lunes, 23 marzo 2009

Llego de Budapest, ciudad increíble, llena de lugares maravillosos y que realmente me ha sorprendido, y lo primero que me apetece hablar es del mercadillo de Ecseri. De los mercadillos en general, y del por qué me encantan.

Mercadillo de Ecseri

Situado lejos de lo que las guías llaman ‘avenida cultural‘ del centro de Budapest, encontramos el mercado de segunda mano de la calle Nagyokrös -tras viajar en metro, tranvía y autobús hasta encontrarlo- el cual mantiene toda su autenticidad a pesar de que los turistas se van dejando caer en buen número -gracias precisamente a esas guías que lo venden igual que las maravillas arquitectónicas a orillas del Danubio-.

Cuadros, cámaras de fotos, osos de peluche, relojes con dibujos eróticos, matrículas, libros, muebles e incluso insignias y ropas nazis así como un puesto totalmente dedicado a Lenin, son algunas de las pequeñas cosas que pudimos encontrar allí. Pero había miles de pequeñas cosas que hacen de estos sitios rincones llenos de anécdotas (las fotos en la tienda de sombreros retro dan mucho juego)

Y es precisamente por esto por lo que me encanta ir a este tipo de mercadillos. Por eso en Londres nos tiramos dos días enteros recorriendo mapa en mano desde Camden a Portobello, pasando por Spitafields o Bricklane. Y por eso se que el día que paseemos por el Gran Bazar de Estambul seré tan feliz. Porque en cada puesto, en cada esquina, en cada viejete que te intenta vender parte de su vida, o cada coleccionista que decide deshacerse de parte de sus tesoros, hay un montón de historia que te hace recordar esos instantes para siempre.

Se que volveré a Budapest y visitaré el resto de lugares que me he dejado atrás en estos dos intensos días allí, pero un mercadillo callejero es un mercadillo callejero.

Colas, aficiones y locuras

Domingo, 15 marzo 2009

Estas últimas semanas estoy viviendo por primera vez en primera persona lo que es la pasión de una afición por un deporte. Siempre he sido muy aficionado al baloncesto, pero mi equipo favorito está en Badalona y su pabellón a 680 kilómetros de mi casa. Nunca he sido futbolero, y sólo me he echado a la calle -como casi todo el país- cuando España ganó la Eurocopa este último verano. Tampoco he hecho más colas en mi vida que las de las entradas del cine de cinco minutos, y no he visto colas espectaculares si no contamos algún concierto de Bustamante al pasear cerca del recinto. Hasta ahora.

cola

La locura ha llegado a Brno, el equipo de hockey está en la final y se está jugando la posibilidad de ascender a primera, doce años después. El pabellón, de 7200 espectadores se queda muy pequeño. Y la lucha por las entradas que quedan una vez quitas las de los socios y las que se dan al otro equipo está llegando a extremos que jamás podía haber imaginado. Para el quinto partido de semifinales llegué hora y media antes y me quedé sin entradas. Para el séptimo partido de semifinales llegué cuatro horas antes (a las 5 de la mañana) y me quedé sin entradas (el temido ‘vyprodano’ que significa ‘agotado’ en checo)

Pero ayer, decididos a pasar la noche en la calle (la primavera está llegando a Brno, aunque poco a poco…) cuando enfilamos la calle Lidicka desde Moravské náměstí a las doce de la noche vimos una cola enorme… entre 100 y 200 personas allí ‘acampadas’ en mitad de la acera, con sus colchonetas, esterillas, mesas y fuegos para no pasar frío. Los primeros de la fila llevaban desde las ocho de la tarde, trece horas antes de que abriesen la taquilla. Una locura. Demasiada locura.

Uno se queda sin palabras, locos, apasionados, aficionados… He aguantado muchas horas de pie para conseguir entradas estas últimas dos semanas, pero ayer me tuve que rendir a la evidencia de que por mucho que sea un aficionado del Kometa, aún estoy a años luz de ese sentimiento, de esa ‘locura’ que estoy viendo que se vive en esta ciudad. Quizá más adelante…

Un espectáculo bien hilado

Domingo, 8 marzo 2009

Pese a que sé que éste es un tema que le pega mucho más a la imaginación y ganas de profundizar en las cosas de Blanca (y que seguro pronto trata en su nuevo blog) no quería pasar por alto otro pequeño rincón que encontramos en el viaje por centroeuropa: el museo de marionetas dentro del castillo de Hohensalzburg.

Marionetas en Salzburgo

Y es que la ciudad de Salzburgo es famosa por su teatro de marionetas, uno de los más longevos aún en actividad -desde 1913- que fue creado y dirigido durante mucho tiempo por Anton Aicher, el hombre que flota en el ambiente del pequeño museo que encontramos en lo profundo de un castillo situado en lo más alto.

Las complicadas y fascinantes óperas que se representan actualmente (hasta 13 títulos distintos) en el teatro de la ciudad se podían ver en imágenes grabadas mientras contemplabas las marionetas cuidadosamente labradas a lo largo de casi cien años o probabas la dificultad de manejar cabeza, brazos y piernas de una simple marioneta con seis hilos… La atmósfera que creó Aicher te hace pensar en lo complicado y mágico que puede llegar a ser este mundo de marionetas… puro arte.

Liberación

Jueves, 5 marzo 2009

Cuando escribo estas lineas mi padre está en el que con un poco de suerte será su último día de trabajo. Después de 38 años trabajando en lo mismo, llega a los 65 años y se retira. El otro día le pregunté por el skype qué es lo que se sentía, y como siempre, sabio y de pocas palabras, me contestó: ‘liberación’

Paseos por Berria

Ahora le toca disfrutar de la vida todo lo que no ha podido, pasear, leer, disfrutar de los nietos a tiempo completo y olvidarse del stress, del levantarse todos los días como la rutina mandaba (yo no he conocido otra cosa en mis 25 años largos de vida) a las 7.10 para desayunar a las 7.20 y salir de casa a las 7.30. No me entra en la cabeza lo que puede sentir una persona el día antes, o el día después, o la semana después del momento en el que toda tu vida cambia por completo y puedes echar la vista atrás con esa mirada del reconocimiento de la gente y el saber que has hecho tu trabajo lo mejor posible.

Sé que no va a leer esto, pero se lo diré pronto seguro, disfruta de tu liberación, ahora nos toca el turno a otros de tomar los pasos correctos para que quizá dentro de 40 años tengamos a gente que se sienta tan orgullosa de nuestro camino. Gracias por mostrarme tantas veces cómo andar.

¿El mejor chocolate del mundo?

Martes, 3 marzo 2009

Cualquiera que se precie en conocerme un poco sabrá que soy un chocolatero de primera. Puede que no sea un gran paladeador, pues soy de los que piensa que no hay por qué elegir entre calidad y cantidad: cuanto más y más rico sea, mejor. Por eso devoro tabletas de chocolate, galletas, bombones, tartas y helados con chocolate como si bebiera agua (también bebo mucha sí)

Chocolate en Cesky Krumlov

De las mil anécdotas que ha dejado el viaje con Blanca por centroeuropa, tengo que empezar por la más deliciosa… probablemente el mejor chocolate que haya probado en mi vida. Una pequeña tienda en el centro histórico de un pequeño y encantador pueblo al sur de Bohemia, Cesky Krumlóv, llamada Bon Bon (o algo parecido creo recordar, cerca del Lazebnicky Most) nos obsequió con un pequeño vasito de sabor a gloria.

Al principio nos quedamos un poco extrañados por la poca cantidad que llenaba el vaso a cambio de 45 coronas checas, pero después supimos que era más que suficiente para recordar ese vasito el resto de nuestras vidas. Qué delicia! Imaginad el sabor del chocolate más rico, sin empalagar pero sin ser muy líquido, un chocolate que te llena la boca y se cuela en cada rincón de tu lengua, tus labios… produciendo un estallido de dulce chocolate continuo…

Me quedo con las ganas de volver allí y probar los bombones que llenaban las vitrinas de la tienda, pero se que algún día lo haré, quizá sea la mejor manera de gastar todas las monedas checas que me sobren antes de marcharme de este país algún día…