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Opinar por poder opinar

Miércoles, 28 julio 2010

Ayer repasando la actualidad twittera cántabra me encontré con un artículo interesante de @gruisanchez titulado “Ataurino” en el que ya se adelantaba al terremoto que tendríamos hoy por todo internet a cuenta del tema de la prohibición de las corridas de toros en Catalunya. Me gustó el término porque se distancia de las dos posiciones que solo parecen existir en España: o defensor a muerte, o anti-. Y sinceramente, estos extremos me ponen muy muy nervioso.

Hemos heredado una cultura futbolera de vencedores y vencidos, de blancos y negros y de defensa inconsciente y radical de las posiciones que tenemos. No hay cabida para la autocrítica, para el pensamiento individual ni para el debate. Es una pérdida de tiempo que la gran masa (bien azuzada por los interesados) acorta por el método del “yo grito más” o “si repito mis argumentos cien veces, se vuelven verdaderos“. Antes no eramos tan conscientes de la inconsciencia generalizada, pero a día de hoy, internet mediante, todo el mundo opina y todos podemos leer las opiniones de los demás.

Opiniones de todos los colores

A mí me gusta opinar como a cualquiera, pero me abstengo muy mucho de hacerlo sobre cuestiones que no conozco lo suficiente como para tener argumentos de peso para sustentar esa opinión. Al menos cuando intento debatir con alguien sobre ello. Tampoco creo que mis opiniones sean la verdad absoluta sobre nada, y siempre estoy abierto a que otra persona me convenza con buenos argumentos para cambiar mi posición dentro de unos principios más o menos inamovibles.

El problema viene de que ésta no es una posición muy común por lo que se lee en prácticamente cualquier sitio donde se permite libremente opinar. El fanatismo más arraigado viene por supuesto en temas deportivos. Primero fueron los comentarios en las noticias de los periódicos, con Marca a la cabeza, donde la gente refugiada tras un nick soltaba barbaridad tras barbaridad. Mi sorpresa llega con los comentarios en directo que gracias a Facebook se pueden leer en competiciones como la Formula 1, el motociclismo o el Tour, donde la gente con nombres y apellidos directamente se lanzan al insulto, al borreguismo y, por supuesto, a mezclar churras con merinas y sacar temas polémicos (políticos casi siempre) para encender a los presentes. Siempre hay excepciones, pero lamentablemente suelen escapar de esos debates difíciles de moderar al ver que nadie puede predicar en el desierto.

Del deporte pasamos a la política. Madrid y Barça, rojos y fachas, españolistas e independentistas, víctimas y asesinos, cielo e infierno. Las cabezas pensantes del país llegaron hace tiempo a la conclusión de que para perpetuarse en el poder hay que contar con el apoyo de incondicionales, así que en lugar de fomentar la cultura del debate y del pensamiento, fomentaron la confrontación. El “si tú votas no, yo voto no que no“, el “haré todo lo contrario que tú” y el “mirad que malo es lo diferente a lo que pienso“. Con este ejemplo, amplificado por la importancia de los medios de comunicación que aún sesgan más las posturas por norma general, no extraña que en cualquier noticia de cualquier periódico online haya una “discusión” de un bando u otro buscando imponer su postura. El sistema es sencillo, repetir las consignas y tachar de todo lo opuesto a cualquier voz discordante.

En el país en el que parece que no haya seguidores de la F1 sino alonsistas y antialonsistas (todos muy expertos eso sí), en el que si alabas a Federer te convierten en un anti-Nadal, en el que la sociedad está dividida en rojos, progres y comunistas y fachas, carcas y católicos, navegar por internet es darse de bruces continuamente con situaciones y comentarios desagradables. Porque claro, ya que podemos opinar, opinemos de todo. De lo que hacen en Catalunya con los toros, de lo que hacen en Madrid con el metro, de lo que hacen en Cantabria con los trenes y de lo que hacen en Galicia con las distintas lenguas, pasando por los controladores aéreos y la posibilidad de abortar de la vecina.

No pido que la gente deje de opinar, pues es algo que enriquece y a veces aunque sean las menos, se aprenden cosas interesantes. Pero sería algo tan maravilloso que el esfuerzo que hace la gente por escribir tres líneas de insultos, de tonterías o de cosas sin pensar, lo gastaran en leer, en aprender, en informarse, en profundizar en esos temas si realmente están interesados… Y así la sociedad avanzaría, porque vamos camino de quedarnos estancados en las posiciones radicalizadas de hace cien años, y generaciones como la mía que han vivido siempre en democracia y convivido sin problemas no pueden permitirse anclarse en ideas antiguas sin luchar por ir hacia adelante.

Y sí, soy de los que les gusta la prohibición de las corridas en Catalunya, igual que me gusta cómo ha creado un pueblo altamente tecnológico el alcalde de Jun, en Granada (algo que he podido conocer en el curso de la UIMP a través de internet, enhorabuena por la iniciativa) y me gusta el sistema de transporte urbano de Brno. Me alegraría realmente si estas cosas pasaran en mi pueblo, o en Cantabria, o en toda España o en Europa, pero de momento son avances que no me tocan de cerca.

Esta es mi opinión, ¿las vuestras?

Un mes sin escribir en Twitter

Jueves, 1 julio 2010

En esta época de tododospuntocero en la que parece que hay que estar al día o si no quedarás perdido para siempre, decidí por unos motivos o por otros tomarme el twitter desde un ángulo distinto. Hoy en día volcamos demasiada información en las redes sociales y a veces es muy difícil diferenciar entre lo necesario, lo interesante, lo divertido, lo curioso y lo totalmente inútil. Y durante ese tiempo en el que acabamos leyendo todo, vuela a partes iguales mucha de la productividad y mucho del tiempo que deberíamos aprovechar. A veces hay que andar unos pasos hacia atrás y ver con perspectiva el cuadro en su totalidad para poder saber ante qué estamos y qué queremos.

Pajaritos Twitteros

Una vez que decidí la función de mi Facebook como herramienta de contacto con mis amigos más cercanos -y punto final- a los que puedo dedicar tiempo e interés, ha tocado el momento al pajarito azul. He estado un mes sin escribir pero sí leyendo con bastante asiduidad mi timeline y he llegado a varias conclusiones. Primero, que es una red social muy interesante si sigues a las personas que realmente te aportan cosas interesantes -es redundante y lógico, pero a veces se olvida por la fiebre de los followers que ya empezó Enjuto en su día-. Estar al día del mundo del deporte siguiendo a la mítica voz del baloncesto como @trecet o las noticias musicales de @pitchforkmedia y @nmemagazine sin olvidar la última tecnología de mano de @guardiantech nunca viene mal.

Segundo, que es un gran medio para conocer blogs y artículos sobre cualquier tema específico. En mi caso, dedicando tantas horas a diseño y desarrollo de webs, tener al alcance de tan pocos clicks tal cantidad de artículos sobre trucos, consejos, nuevos avances, recopilaciones de sitios para inspirarse es una pasada… Sigo la lista de @imrogb/design-links y abruma la cantidad de material disponible al día. Gracias a delicious puedo marcar los artículos que me resultan interesantes para leerlos con más calma o consultarlos siempre que los necesite. Twitter puede ser un lector de feeds que ya ha pasado por el filtro de usuarios expertos en reenviar enlaces a las cosas de verdadero valor que hay en internet.

Y por último, que es el medio más rápido para enterarse de lo que ocurre en tu entorno y entablar contactos con gente cercana. Siguiendo la lista de twitteros cántabros de @rosapoo/twitteros-cant uno puede enterarse de eventos, política, deporte y mil cosas más que ocurren a escasos pasos de donde twitteas.

Seguir a demasiada gente o dejarse llevar en conversaciones sin sentido (que a todos nos pasa) es contraproducente en una red que se mueve tan rápido. Estar colgado cada cinco minutos es también peligroso, mejor establecerse límites y horarios en los que puedes dedicarte plenamente a ello sin perder el hilo de lo que debes hacer. Finalmente sólo queda una pregunta, ¿qué puedo aportar yo? Después de un mes de silencio dudo que alguien me haya echado de menos, por eso es momento de contar menos cosas pero que -en teoría- sean más interesantes. ¿Como este post quizá?

1/3

Viernes, 26 marzo 2010

Soñando con nuevos proyectos y aventuras, de momento me embarco en pequeños retos, pero siempre con miras altas y muchas ramificaciones posibles. Es inevitable cuando uno se acaba rodeando de gente creativa que la envidia sana inunde sus pensamientos y le haga pensar qué puede ofrecer también. Y aunque en este caso lo que ofrezco es únicamente mi lucha interna por vivir el día a día y no espero llegar a un gran público, sé que la gente que me conoce de verdad tendrá siempre esa palabra de apoyo para que no decaiga (muchas gracias desde ya)

Fracción Irreducible

Y después de toda esta palabrería… ¿de qué estoy hablando? Siempre me he quejado de los altos precios de las cámaras de fotos, automáticas o reflex, que las hacían un objeto muy lejano para mi bolsillo. Pero pensé que debía dejar de quejarme y no podía ser un impedimento. Al fin y al cabo, con una cámara nueva tardaría meses en hacer fotos artísticamente bonitas aún con todo. ¿Para qué hacer fotos? Para contar algo, para poner imagen a lo que veo, a lo que pienso, a lo que sueño o a lo que me pasa.

Es por esto que presento al público 1 Fracción 1 Día dónde con la simple ayuda de la pésima cámara del iPhone (o del HTC Magic… ya hablaré próximamente de mi nuevo juguete) voy contando día tras día a modo de pequeño disparo, un pensamiento, una vivencia, una ocurrencia…

Lo importante de 1 Fracción 1 Día es que siempre hay algo que contar, hasta en los días que uno piensa que hubiera sido mejor no salir de la cama. Os invito a echar un vistazo a la página, y también si queréis comentar podéis pasaros por 1 Fracción 1 Día en Flickr. En el fondo es un “homenaje” en versión minimalista de aquellos fotologs donde hace ya más de seis años descubrimos que quizá a nuestros amigos les interesaba leer lo que contamos de la misma manera que a nosotros nos gusta entretenernos con sus palabras.

Canciones que mueven algo por dentro

Lunes, 8 marzo 2010

Hoy simplemente me sentía con la necesidad de compartir ésto con el mundo. Puede que más de uno ya lo haya escuchado, pues lleva semanas descubierto, pero a mi me ha llegado hoy vía uno de los enlaces músicales del nuevo proyecto de Patrullero, una especie de menéame musical altamente recomendado. Jónsi es el vocalista y guitarra de Sigur Rós, y está a punto de sacar en un mes su primer álbum en solitario. Si ya la banda es uno de esos grupos que elevan la música a un estado extrasensorial, no se podía esperar menos de éste disco.

Los que me conocéis sabéis que mi economía nunca está lo suficientemente boyante como para gastos extraordinarios, y últimamente los discos de música tienen unos precios bastante poco asequibles, pero después de escuchar un par de canciones del disco ‘Go‘, me estoy planteando seriamente acabar con la sequía de originalidad en mi colección -que ahora mismo es sólo una colección de mp3 y más mp3- y disfrutar de esta obra de arte.

Os recomiendo que escuchéis sin parar ‘Boy Lilikoi‘…

You grind your claws, you howl, you growl unafraid of all colour / You run, you’re free, you climb and dress trees / You reignite / You growl, you howl, you show your teeth / You bite, it’s alright / Go, say no more, use your eyes, the world goes and flutters by / Use your eyes, you’ll know you are

En su página oficial podéis escuchar otras canciones preciosas como ‘Go Do’ y ver algunos de los vídeos de actuaciones en acústico o entrevistas. También imágenes de la grabación del disco y de artwork, que como siempre, hablando de estos chicos islandeses, es maravilloso (de ahí sale también la imagen que ilustra este post) Más que recomendable.

Ser (in)visible en internet

Martes, 2 febrero 2010

Tener un blog personal te hace jugar con un doble rasero cada vez que publicas algo en él. Por un lado, al llegar a un público pequeño, casi un círculo de amigos que puedes contar con los dedos que sabes que ‘desperdician’ su tiempo leyéndolo, te sientes como una persona pequeña pero escuchada que puede contar sin miedo sus pensamientos (a veces profundos, a veces estúpidos) sin ser objeto de crítica desconocida. Por otro lado, a veces uno piensa en crear esa entrada que sea enlazada por los blogs más importantes, que desconocidos lleguen a ella y opinen, que tu blog deje de ser invisible en la red y que puedas mover algún que otro cerebro inesperadamente.

Entrada al árbol

Llevo días dando vueltas a diseños nuevos, aprendiendo, leyendo, marcando en favoritos páginas que me llevará semanas leer, y sé que hasta entonces no me pondré manos a la obra con nada, pero siento que estoy en plena efervescencia… y me gusta. Y creo que algún día quizá recuerde esta entrada como la que bifurcó mi camino y me hizo seguir contando mis pequeñas aventuras a mis amigos lectores, mientras en mi cabeza maduraban otras ideas que igual algún día me hacían salir de mi invisibilidad, como la puerta tallada en ese tronco que invitaba a entrar en el árbol que encontré sin darme cuenta paseando por el genial parque de Lužánky.

Últimamente me estoy volviendo demasiado críptico al escribir en el blog, así que para terminar ésta entrada y que todos la disfrutemos… ¿habéis visto las genialidades que llegan a hacer en algunos sitios? Mirad esta página de anuncios pintados en la calle.

Papel en blanco, papel escrito

Lunes, 25 enero 2010

Adicto al ordenador. Tiene sus cosas buenas: todo el día informado, puedes conocer al instante la ropa interior que ha elegido Cristiano Ronaldo para partirle la cara a alguien, conoces los últimos héroes del youtube y estás al día con los fails, wtfs y demás chorradas que alguien igual o más aburrido que tú ha ingeniado. Además, adquieres conocimientos totalmente aleatorios por tus visitas randomizadas a la wikipedia, y en cierto modo a veces encuentras cosas realmente interesantes que te hacen pensar que quizá no has perdido la tarde entera sin aprender nada.

Libros

Aparte de eso, lo único que me molesta de esta inercia de hacer click en cualquier parte del navegador a cualquier hora del día desde que me levanto hasta que me quedo dormido, es la falta de [inserte aquí lo que realmente sea de la mezcla entre ganas, ilusión, fuerza de voluntad, compromiso...] para levantar el culo y hacer otras de las cosas de mi lista de aficiones. Leer y escribir están sin duda en la parte más alta (quizá más atrás queden ver películas, salir a correr, acabar la carrera, acabar de limpiar, buscar un móvil nuevo o incluso buscar un trabajo)

La mecánica del corazón‘ es el libro que me traigo entre manos. Escrito por Mathias Malzieu, cantante de Dionysos, y único hombre que he visto capaz de surfear por encima del público ida y vuelta en una de las carpas de Benicàssim a las cinco y media de la tarde a doscientos grados a la sombra… Es genial, él y el libro. Pero debería habérmelo leído en una tarde, y la tarde se va prolongando demasiado. Igual que se prolongó con ‘Mister Pip‘, y como se prolonga con la lista de libros de encima de la mesa… Papel escrito que tiene que fluir más y más entre mis manos y a través de mis ojos.

El papel en blanco es el blog, es el cuaderno rojo, es el cuaderno verde. Son los post-its de colores. Esa sensación que muchos tenemos de pasar un bolígrafo por entre nuestros dedos y apenas recordar como cogerlo correctamente. Ese temblor al apoyar la punta en el papel por primera vez en tanto tiempo y esa inseguridad a la hora de trazar las primeras letras. Ese no saber muy bien lo que estás escribiendo. Papel en blanco que tiene que fluir más y más desde dentro de mi hasta mi mano, para dejar más folios para el recuerdo con mi caligrafía (por muchos elogiada, por mi, ya sabéis, aborrecida en cierto modo)

Y este sinsentido que evoca al papel escrito y al papel en blanco no queda aquí más que reflejado como un punto y seguido en mi batalla, que ahora cambia de escenario, pero no de protagonista ni de guión. Volvemos (por un tiempo indefinido que puede ser de unas semanas o de varios meses) a Santander.

¿Cómo de 'moderno' soy?

Jueves, 17 diciembre 2009

En mi casa no sabrían decir ni un solo nombre de los grupos que escucho actualmente ni los conciertos a los que voy, más allá de ‘sí, hace unos años se fue un par de veces al Benicassim ese que sale en la tele‘ y poco más. Los que me conocéis algo más podríais hacer una larga lista, ya sea por afinidad, por recomendaciones o por pesadez en las fiestas en mi casa o simplemente porque ahora abrís una pestaña con mi last.fm y lo miráis. Pero realmente -sobre todo aquellos que han estado en las mencionadas fiestas- sabéis que mi criterio es bastante… amplio… Me puede enamorar un disco sencillo de canciones tranquilas y melodías dulces, y diez minutos después puedo dejar el ‘repeat’ puesto en una canción guitarrera ya sea de una banda consagrada como Muse o de un grupo de estos de los que nunca escucharás más que esa canción y ese disco. O simplemente puedo ponerme a escuchar canciones españolas de los 80 y corear los éxitos desde los hermanos Urquijo a Siniestro Total pasando por Los Nikis o los Hombres G…

blog2

Recuerdo cuando hace años, cuando aún pasábamos horas en el IRC discutiendo si Travis era mejor que Coldplay, yo adquirí el modo ‘esponja’, que me sirvió para ir empapándome de los conocimientos musicales de otros. Simplemente escuchaba un nombre, una recomendación, leía por ahí algo, y lo hacía mío, lo escuchaba y me gustaba. Para mí el mes de diciembre era como si llegase la navidad (oh wait…) porque todo el mundo se dedicaba a hacer listas de lo mejor, de lo peor, de lo que molaba y de lo que era una mierda. Y yo leía, y veía que no conocía a ningún grupo de la lista, y aprendía a diferenciar lo bueno de lo malo, y a veces lo bueno no me gustaba, pero como le gustaba a todo el mundo…

Ahora en 2009, veo listas en todos sitios, y misteriosamente ya no tengo esa sensación de absoluto desconocimiento de la música que escucho. La mayoría de los discos los he oído y me gustan, y yo también los hubiera puesto ahí: Animal Collective, The XX, Grizzly Bear, Phoenix, Passion Pit… Por supuesto hay muchos que estoy ‘comprando’ ahora mismo porque no lo había hecho antes, y que algunos que yo añadiría quizá están en alguna de esas listas de lo peor del año para los señores que la hacen…

De todos modos, no os preocupéis… seguiré siendo bastante poco ‘moderno’ y despistado. MrsJones me matará si se entera que hoy descubrí que su amado Erlend es también el cantante de The Whitest Boy Alive… y sí, durante años, muchos años, mis grupos más escuchados seguirán siendo Muse, Franz Ferdinand y Arctic Monkeys. Y bien feliz que soy.

Día de música… extraña

Domingo, 11 enero 2009

Como casi todos sabéis, soy un amante de los hypes de temporada, de lo último que sale, del último producto de la NME y de esos grupos con un primer disco prometedor que luego se pierden para siempre. Pese a ello a veces me da por escuchar grupos que harían que incluso Vicen se sintiera orgulloso de mi. Y mientras sigo esperando su lista de bandas para el perfecto alternativo con cultura, hoy he cambiado mis amados Muse o Franz Ferdinand por dos bandas un poco… distintas.

Lo que sonaba en mi iPod

La primera, No Age, con su disco ‘Nouns’. Reconozco que soy malísimo haciendo críticas de discos. Mi vocabulario no se asemeja en nada al rimbombante laberinto de palabras que suelen usar los ‘profesionales’ de esto y suelo quedarme en pequeñas copias de lo que leo por ahí. Lo mejor es que lo escuchéis y deis vuestra opinión, a ver si así se me pega algo. Y después de este disco, qué mejor que el último de Animal Collective, ‘Merriweather post pavilion’. Aún recuerdo parte de su concierto en el FIB del 2007 y esa sensación de ‘estos tíos son muy raros, pero tienen que ser unos genios’… puede que con el tiempo y con el día adecuado para cada disco esté descubriendo la genialidad en sitios donde antes solo veía ‘cosas raras’.

De todos modos este post no es más que para hacer notar que los reyes me trajeron un iPod Touch. Yeah.

El curioso incidente…

Sábado, 10 enero 2009

… del perro a medianoche, es el título en castellano del último libro que he leído. En los últimos tiempos siempre me ha costado un triunfo ponerme a leer, probablemente porque internet ha absorbido gran parte de las neuronas que me quedaban y me tiene demasiado enganchado. Aún así de vez en cuando me sorprendo a mí mismo con lecturas como ésta. Me llamó la atención la portada (sí, soy de ese tipo de personas que elige los libros según la portada) y el asequible precio para mi cartera erasmus en la librería de la galería Vankovka y me decidí. Parecía una lectura amena y sencilla dentro de lo que cabe -el libro, de Mark Haddon,  está relatado en primera persona por un niño de 15 años- y era justo lo que buscaba para mi primera experiencia leyendo libros en inglés.

The Curious Incident of the dog at the night-time

El protagonista, el pequeño Christopher Boone es un chaval autista que adora las matemáticas, las listas, el orden y los juegos mentales. En cambio no sabe relacionarse con el mundo, algo a lo que va a tener que enfrentarse cuando una noche descubre el perro de su vecina de enfrente muerto y un montón de aventuras y desventuras comienzan a ocurrirle. No desvelo más -para eso está la wikipedia, que destripa el libro de inicio a fin, al menos en la versión inglesa-, pero si alguno se ve con este libro entre las manos y duda, aquí tiene un pequeño argumento más a su favor, a mi me gustó.