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Discos para el 2012

Miércoles, 25 enero 2012

Air. The Ting Tings. La Habitación Roja. Leonard Cohen. The Shins. Paul Weller. Kaiser Chiefs. Sigur Rós. Yeasayer. Franz Ferdinand. The XX. The Killers. Muse. Bloc Party. The Last Shadow Puppets. Animal Collective. MGMT. Metric. La Roux. Grizzly Bear. Phoenix…

Algunos con toda seguridad en los próximos días y meses, otros aún con la duda de si obtendrán algo de provecho de entrar al estudio y unos pocos que simplemente “se espera que ya les toca”, sacarán disco este 2012. Y muchos otros más que seguro más de uno espera con ganas. Y llegarán las filtraciones (que ahora a ver cómo llegan si la descarga directa anda de capa caída… ¿otra vez vía soulseek? ¿se lanzarán a darnos alternativas legales? ¿renacerá MySpace?) y las críticas enfurecidas a aquellos que no suenan igual de frescos que en su disco de debut, a los que intentan reinventarse una vez más sin recordar al sonido que les catapultó a la fama, a aquellos que tocan los mismo que les hizo triunfar y no se reinventan…

Vinilos

Nunca he sido un buen crítico musical, ni he tenido un oído muy exquisito… siempre han terminado por convencerme los discos al completo después de muchas escuchas, como que a la vez veinte que los oigo, el cantante se mete en mi cabeza y me dice “gracias por escucharlo tanto, ahora te voy a explicar por qué cada canción está aquí y qué te voy a transmitir al completo” y le daba la razón. Y así es como he caído en las redes de discos odiados por todo el mundo como alguno de los Killers, Coldplay o los Strokes (incluso de Muse) y no tengo explicación ante las críticas de los demás. Los escucho y no me desagradan. Y ya. Y esto me pasará con algunas de las novedades de 2012, así que id preparando vuestros indignados discursos, ¡pero no para “luchar” conmigo!

Foto: Sarah Ross

Escuchando música y trabajando

Lunes, 16 enero 2012

Dice un estudio global sobre desarrolladores realizado el pasado noviembre a más de 3000 personas por Zend que sólo el 14% de ellos no escucha música a la vez que escribe código. La encuesta va más allá y nos dice que el 42% tiene en sus oídos pop/rock, el 17% electrónica y un 10% jazz. Y aunque los ganadores son Metallica, Pink Floyd y Linkin Park, más de uno confesó sus “guilty pleasures” como Lady Gaga, Britney Spears o ABBA, aunque curiosamente las dos primeras junto con Justin Bieber son supuestamente lo último que escucharían estos trabajadores en sus horas de máxima concentración.

Cascos y portátil

No sé muy bien cómo quedaría extrapolado este estudio a los desarrolladores nacionales, y si alguno trabaja al ritmo de Bulería, bulería… pero imagino que cosas peores hemos tenido todos para “motivarnos” los viernes a última hora antes de empezar el fin de semana… Yo reconozco que como mejor trabajo es con música electrónica, aunque luego no sea este estilo el que más me guste, pero los discos de Daft Punk o Justice los tengo más que rayados. También tengo que confesar que tengo un cd que grabó en su momento mi amigo Merca, de música disco de los años 90, lleno de canciones míticas (pero míticas de verdad, de macrodiscoshows y máquinastotales) que da mucho juego.

La música española no es en cambio buena compañera, porque si sé la letra termino por dejar mi mente en modo karaoke y me centro menos de lo que debiera… ¿Y vosotros? ¿Tenéis un trabajo donde poder escuchar música mientras lo hacéis? Y si es así… ¿cuáles son vuestras canciones más motivantes? ¿Y esos guilty pleasures?

Foto: DanielCK

Spotify, Last.fm, la nube, ¿hacia dónde nos dirigimos realmente?

Lunes, 9 enero 2012

Puedo decir con orgullo de anciano en esto de Internet que disfruté mucho de Napster en su momento. Recuerdo cuando apenas había archivos .mp3, cuando todos usábamos el Winamp (y su mítico mp3 de prueba, “It really whips the llama’s ass!”) y cuando apareció la primera canción en mi antiguo PC (Flowers in the window, de Travis) a la que siguieron otras muchas (Burn Baby Burn de Ash y alguna que otra de unos tal Linkin Park cuando aún no tenían ni un disco…) A partir de ahí llegaron los megas de internet, las tarifas planas que nos salvaron de vergonzosas facturas de Telefónica y un montón de ups and downs en la manera de hacernos con música. Disfrutamos de Audiogalaxy como enanos, mucho antes del boom social en el que estamos ahora inmersos y nos tiramos horas buscando en las carpetas de nuestros amigos en el Soulseek. Y aunque este último perduró, muchos se pasaron al eMule, al Kazaa, y finalmente, a las descargas directas.

Pasado todo este batiburrillo de programas, que por cierto debería hacer pensar a aquellos que pretenden regular con decretos estúpidos qué páginas podemos y no podemos ver (la red se mueve a una velocidad que no pueden imaginar y lo que hoy es mayoritario, mañana puede ser olvidado, cambiado y mejorado) nos encontramos ante un panorama en el que al final algunas compañías han decidido dar un paso al frente, enfrentarse a lo establecido y ofrecernos opciones legales para escuchar toda la música, o casi, que queramos.

Napster e iTunes

La más extendida por aquí parece Spotify, que por un precio más que razonable nos pone a pocos clicks millones de canciones en cualquier dispositivo. Muchos pros, pero la falta de algunas bandas aún es una gran contra. Realmente queremos escucharlo todo desde el mismo sitio, sin tener que ir cambiando según lo que nos apetezca (lo que es extremadamete vago, pensando que hace cuatro días usábamos vinilos y cintas que teníamos que coger, poner, guardar y hasta rebobinar). Por otro lado, “radios” más orientadas a los nuevos descubrimientos y a las recomendaciones, como pueden ser las de Last.fm o Pandora en EE.UU. El paraíso de estar a la última, de descubrir nueva música, de crear una comunidad de amantes de ciertos géneros o bandas. Pero con poco arraigo por aquí.

Y finalmente, la batalla en la nube y sus servicios: iTunes y el iCloud, que nos legaliza toda nuestra colección de archivos mp3 piratas por 25 euros al año y las apuestas similares de Google Music y de Amazon. Y las que faltan por llegar. Con sus respectivas tiendas, la promesa de tener nuestra colección en cualquier lugar sin tener que preocuparnos de si se nos borra el disco duro o de si un día la policía va a tirar la puerta abajo y nos va a pillar con nuestros archivitos bien guardaditos en sus carpetas.

No tengo ni idea de hacia dónde vamos. Ni siquiera sé si acabaré pagando el premium de Spotify o haciéndome con un servicio de estos en la nube para poner a buen recaudo toda la música que escucho día a día. De momento sigo fiel a las descargas, aunque cada vez soy más perezoso y me cuesta más ponerme a buscar, por eso creo que es el momento del siguiente paso, pero igual cuando lo dé, ya estamos en la siguiente etapa de la música e internet. ¿Qué me recomendáis?

Foto: Halans

Mis discos del 2011

Lunes, 2 enero 2012

Retomo el blog con el mismo tema que lo abandoné: la música. Consideraremos los lunes como el día musical, e intentaré no quedarme estancado en los discos de siempre para poder tener algo que contar, como en los viejos tiempos. Porque aunque no haya dejado de escuchar música día sí, día también (gracias a mis al-fin-tengo-unos cascos geniales) ya avisé en su momento que me estaba quedando sin hypes. Por suerte, se terminó el 2011 y todo Internet decidió lanzarse al apasionante mundo de crear listas de lo mejor del año. Ahora tengo unos meses para ponerme al día de lo que pasó y ver si cada vez me alejo más de los gustos de mis amigos de Al Norte del Norte, de la gente de Jenesaispop, de los moderneos de Pitchfork o de mi gurú-de-las-descargas de Indiecaciones.

Last.fm

Por mi parte, no tengo suficiente recorrido en lo que se publicó en el ya acabado 2011 como para poder hacer mi propia lista ordenada de mira-que-cool-soy-que-estoy-a-la-última-de-todo pero pronto empezará el camino para poder hacerlo en 2012. O al menos, intentaré tener el scrobbling encendido todo el día para que last.fm haga su trabajo y me evite quebraderos de cabeza.

De discos españoles, sin duda me quedo con “La Polinesia Meridional” de La Casa Azul. Finalmente Guille me ha convertido en uno de ellos, después de tardar años en pasar por el aro. Poco a poco, al principio era un rechazo absoluto, después fue un ‘alguna canción en algún momento’, para pasar a un ‘este disco mejor’ y terminar conmigo cantando de inicio a fin este último trabajo que merece muy mucho la pena.

De discos internacionales, que es donde siempre me he movido mejor, mis recomendaciones (también llamadas ‘los discos con los que he martilleado a la gente a mi alrededor‘) son el nuevo y serio trabajo de Arctic Monkeys, “Suck It And See“, el “Velociraptor” de Kasabian, el divertido (y poco profundo, pero divertido) “La Liberación” de Cansei de Ser Sexy, el alegre “Forever Today” de I’m From Barcelona, “In the Grace of Your Love” de The Rapture y también algún que otro descubrimiento como el “What Did You Expect From The Vaccines” o el “Belong” de The Pains of Being Pure at Heart.

Y sí, ya sé que medio mundo recomienda el disco de Bigott como el mejor nacional, o el de PJ Harvey, Girls, James Blake, The Black Keys o Bon Iver como mundiales, pero… tiempo al tiempo, que el año es muy largo y yo tengo muchas horas de música por delante.