Spotify, Last.fm, la nube, ¿hacia dónde nos dirigimos realmente?

Lunes, 9 enero 2012

Puedo decir con orgullo de anciano en esto de Internet que disfruté mucho de Napster en su momento. Recuerdo cuando apenas había archivos .mp3, cuando todos usábamos el Winamp (y su mítico mp3 de prueba, “It really whips the llama’s ass!”) y cuando apareció la primera canción en mi antiguo PC (Flowers in the window, de Travis) a la que siguieron otras muchas (Burn Baby Burn de Ash y alguna que otra de unos tal Linkin Park cuando aún no tenían ni un disco…) A partir de ahí llegaron los megas de internet, las tarifas planas que nos salvaron de vergonzosas facturas de Telefónica y un montón de ups and downs en la manera de hacernos con música. Disfrutamos de Audiogalaxy como enanos, mucho antes del boom social en el que estamos ahora inmersos y nos tiramos horas buscando en las carpetas de nuestros amigos en el Soulseek. Y aunque este último perduró, muchos se pasaron al eMule, al Kazaa, y finalmente, a las descargas directas.

Pasado todo este batiburrillo de programas, que por cierto debería hacer pensar a aquellos que pretenden regular con decretos estúpidos qué páginas podemos y no podemos ver (la red se mueve a una velocidad que no pueden imaginar y lo que hoy es mayoritario, mañana puede ser olvidado, cambiado y mejorado) nos encontramos ante un panorama en el que al final algunas compañías han decidido dar un paso al frente, enfrentarse a lo establecido y ofrecernos opciones legales para escuchar toda la música, o casi, que queramos.

Napster e iTunes

La más extendida por aquí parece Spotify, que por un precio más que razonable nos pone a pocos clicks millones de canciones en cualquier dispositivo. Muchos pros, pero la falta de algunas bandas aún es una gran contra. Realmente queremos escucharlo todo desde el mismo sitio, sin tener que ir cambiando según lo que nos apetezca (lo que es extremadamete vago, pensando que hace cuatro días usábamos vinilos y cintas que teníamos que coger, poner, guardar y hasta rebobinar). Por otro lado, “radios” más orientadas a los nuevos descubrimientos y a las recomendaciones, como pueden ser las de Last.fm o Pandora en EE.UU. El paraíso de estar a la última, de descubrir nueva música, de crear una comunidad de amantes de ciertos géneros o bandas. Pero con poco arraigo por aquí.

Y finalmente, la batalla en la nube y sus servicios: iTunes y el iCloud, que nos legaliza toda nuestra colección de archivos mp3 piratas por 25 euros al año y las apuestas similares de Google Music y de Amazon. Y las que faltan por llegar. Con sus respectivas tiendas, la promesa de tener nuestra colección en cualquier lugar sin tener que preocuparnos de si se nos borra el disco duro o de si un día la policía va a tirar la puerta abajo y nos va a pillar con nuestros archivitos bien guardaditos en sus carpetas.

No tengo ni idea de hacia dónde vamos. Ni siquiera sé si acabaré pagando el premium de Spotify o haciéndome con un servicio de estos en la nube para poner a buen recaudo toda la música que escucho día a día. De momento sigo fiel a las descargas, aunque cada vez soy más perezoso y me cuesta más ponerme a buscar, por eso creo que es el momento del siguiente paso, pero igual cuando lo dé, ya estamos en la siguiente etapa de la música e internet. ¿Qué me recomendáis?

Foto: Halans

Timelapses y recuerdos

Viernes, 6 enero 2012

Siempre me ha gustado el mundo de la fotografía aunque nunca he tenido ni paciencia ni presupuesto (sobre todo lo primero, que es fundamental al empezar) para dedicarme a ello un poco más y no perderme en conversaciones sobre objetivos, distancias focales, diferentes técnicas y conceptos varios. Lo reconozco, soy uno de esos que encuadra más o menos, tira una foto con el móvil, aplica filtro vintage y mira tú qué maravilla, qué profesionalismo. Y aunque esto no quita para que sea más que suficiente para tener alguna que otra foto más bonita y darme por contento, admiro a los profesionales de verdad, que imagino que vean todo este fenómeno Instagram como yo veo a los primos/cuñados que saben hacer páginas web.

Por eso me gusta a veces pasearme por Vimeo y encontrar pequeñas obras de arte que merece la pena ser compartidas. Hoy elijo tres timelapses, de tres lugares que son especiales para mí. El primero Cantabria, por motivos más que obvios, y que aunque tenga muchas ganas de emigrar, siempre va a ser mi tierruca. El segundo, Brno, por ser la ciudad que me dio muchas oportunidades, me cambió la forma de pensar y de vivir y me convirtió en lo que soy ahora. Y el tercero, de Londres, porque aunque hace muchos años que ya no te piso y apenas te recuerdo, sé que en el futuro no muy lejano (¿después de las Olimpiadas?) me depararás grandes instantos. Hay que seguir uniendo puntos en los mapas. Disfrutad los vídeos.

Los latidos de la costa 1ª parte from Chapi on Vimeo.

BRNO HDR from samadhi production on Vimeo.

Timeless – London Timelapse from MB Films on Vimeo.

NBA TV: la app de basket definitiva

Jueves, 5 enero 2012

Apurando la noche de Reyes un año más hasta el último segundo yendo a cabalgatas, envolviendo regalos y colocándolos para disfrute de mis sobrinos mañana por la mañana, quería compartir a modo de regalo el mismo que nos ha hecho la NBA a todos los seguidores de la liga norteamericana de baloncesto: la aplicación NBA.TV para iPad (supongo que para iPhone e incluso para Android sean similares, pero no las he probado)

Además, hasta el 9 de enero, se está disfrutando del League Pass gratuito (después cuesta unos 80 euros toda la temporada) con lo que se pueden ver todos los partidos (supuestamente los que ofrece Digital+ están vetados, pero se han podido ver) de todos los equipos cada noche. La calidad de la retransmisión es espectacular, puedes ir cambiando de un partido a otro, tienes las estadísticas en vivo, jugada a jugada… ¡espectacular!

NBA TV para iPad

La NBA sabe cómo vender su producto, eso es un hecho que no se escapa a nadie, pero además están volcándose con las nuevas tecnologías de manera ejemplar. Levantarte por la mañana y tener al alcance de un par de movimientos del dedo los vídeos resumen de los partidos que se acaban de jugar, el zapping resumen por si no quieres ir uno a uno y las mejores 10 jugadas de la noche, hace que aunque el basket americano (tan diferente al europeo) no sea tu favorito, te entre por el ojo por su espectacularidad y sencillez. Os recomiendo que le echéis un vistazo, y terminaréis viendo un montón de basket estos próximos meses. Además, las enormes actuaciones de Calderón, Ricky Rubio, Rudy y compañía estas primeras jornadas le dan un plus para los fans del producto nacional.

Descarga la app en iTunes | Descarga la app en Android 

Al otro lado de la bahía de Santoña

Miércoles, 4 enero 2012

Cualquiera que me conozca un poco sabe que viajar y comer bien son dos cosas a las que raramente hago ascos. No es que tenga un paladar excesivamente fino, que unas buenas patatas ali-oli y unas croquetas suelen ser suficientes para tener contento a mi estómago, y no siempre hace falta viajar al fin del mundo (en horas, Galicia no anda lejos de ahí) para encontrar sitios agradables. Juntando estos dos placeres y sin necesidad de recorrer mucho camino, no hace ni dos meses aparqué mi orgullo de santoñés para ir a conocer a Laredo un restaurante del que todo el mundo me había hablado bien: La Marina Company.

Sabiendo de mi indecisión a la hora de elegir un sitio donde entrar a comer, siempre es un alivio poder ir a piñón fijo, y más aún cuando te vas a encontrar una cara amable y conocida como la de Marc allí. Y no sólo allí. Ya antes, el poder reservar mesa con un simple mensaje vía Twitter, y el poder ver el menú del día en su blog desde casa para no encontrarte sorpresas y poder ir decidiendo lo que vas a tomar, es algo que hace que el local sume muchos puntos desde la distancia.

Comiendo en La Marina Company

Ya en tierras… pejinas, las expectativas de La Marina Company se cumplen con creces: comida buena con magnífica presentación, platos muy elaborados en el menú del día y un precio muy acorde a los tiempos que corren (12 euros un entrante a elegir entre cuatro, un segundo a elegir entre tres carnes y tres pescados, postre, pan y bebida) No se puede pedir más, por mi parte se lo recomiendo a cualquiera ya sea por Internet o por la calle.

Por si fuera poco, aproveché mi última visita para conocer también el pueblo con mejores vistas del mundo, porque aunque esté ahí al lado, es un gran desconocido para mí. Y aunque no hay color con nuestra península, también es de justicia decir que Laredo tiene sus zonas bonitas y cuidadas, las casas e iglesias de la Puebla Vieja, el paseo a lo largo de la playa de la Salvé o el curioso Túnel de la Atalaya. Toda una experiencia.

 

¿Todo va a mal y a peor?

Martes, 3 enero 2012

Arrancamos el 2012 con los primeros recortes de la era Rajoy y sin casi tiempo para tirarnos de los pelos, ya nos avisan que esta semana vienen más y que todo esto no es más que un aviso para lo que llegará en marzo. Más impuestos, menos ayudas, promesas que se sabían brindis al sol ya incumplidas, un país atado de pies y manos a los mercados y a las decisiones que se toman más allá de nuestras fronteras… Todo pinta mal.

Políticos profesionales que no se despegan de sus asientos ni se les cae la cara de vergüenza aun cuando a cualquier persona de la calle le parece indignante algunas de sus historias (historias que suelen centrarse en sueldos acumulados millonarios, regalos varios, tramas de corrupción y favores…) y banqueros cuyo hambre por forrarse a costa de los demás es insaciable. A costa de toda la sociedad. Del famoso 99%.

Merry Crisis and Happy New Fear

Las cosas están así y no tienen pinta de cambiar a corto ni a medio plazo. Toda esta gente pasará, como pasó Felipe González, Aznar, Zapatero… y nosotros seguiremos aquí. Los banqueros seguirán exprimiendo lo que se encuentren como han hecho desde hace siglos y aquí estaremos mientras. Nos indignaremos con más fuerza, cometeremos los mismos errores y unos cuantos nuevos, despotricaremos de unos, de otros, de los medios de comunicación, de los derechos ganados o perdidos, de leyes y reales decretos. Y pese a todo, no nos vamos a bajar de este tren.

Tenemos mucho que aprender, a mirar por cada céntimo, a no derrochar (es increíble ver las tiendas y los centros comerciales abarrotados de gente estos días) y a tener conciencia de la sociedad. Olvidarnos un poco de intentar ser más listo que los demás y echar una mano a todos y a nosotros mismos. Si la clase alta sigue moviéndose en abundancia, habrá que ofrecer servicios y productos para que ese dinero pase a nosotros. Lo que está claro es que nadie va a salir a tirar billetes por la ventana. Entiendo que hay mucha gente que no está en disposición o conocimiento de hacer estas cosas, pero los que podemos, estamos en la obligación de esforzarnos aún más.

No nos lo pondrán fácil, pero me niego a creer que todo va a ir a peor y a peor. Peor lo pasaron nuestros abuelos en la guerra, y míralos ahora. Hay que esforzarse, lanzarse y mirar hacia adelante. Nosotros seguiremos aquí. Creo en los que me rodean, y espero que ellos crean en mí.

Foto: robincaruso

 

Mis discos del 2011

Lunes, 2 enero 2012

Retomo el blog con el mismo tema que lo abandoné: la música. Consideraremos los lunes como el día musical, e intentaré no quedarme estancado en los discos de siempre para poder tener algo que contar, como en los viejos tiempos. Porque aunque no haya dejado de escuchar música día sí, día también (gracias a mis al-fin-tengo-unos cascos geniales) ya avisé en su momento que me estaba quedando sin hypes. Por suerte, se terminó el 2011 y todo Internet decidió lanzarse al apasionante mundo de crear listas de lo mejor del año. Ahora tengo unos meses para ponerme al día de lo que pasó y ver si cada vez me alejo más de los gustos de mis amigos de Al Norte del Norte, de la gente de Jenesaispop, de los moderneos de Pitchfork o de mi gurú-de-las-descargas de Indiecaciones.

Last.fm

Por mi parte, no tengo suficiente recorrido en lo que se publicó en el ya acabado 2011 como para poder hacer mi propia lista ordenada de mira-que-cool-soy-que-estoy-a-la-última-de-todo pero pronto empezará el camino para poder hacerlo en 2012. O al menos, intentaré tener el scrobbling encendido todo el día para que last.fm haga su trabajo y me evite quebraderos de cabeza.

De discos españoles, sin duda me quedo con “La Polinesia Meridional” de La Casa Azul. Finalmente Guille me ha convertido en uno de ellos, después de tardar años en pasar por el aro. Poco a poco, al principio era un rechazo absoluto, después fue un ‘alguna canción en algún momento’, para pasar a un ‘este disco mejor’ y terminar conmigo cantando de inicio a fin este último trabajo que merece muy mucho la pena.

De discos internacionales, que es donde siempre me he movido mejor, mis recomendaciones (también llamadas ‘los discos con los que he martilleado a la gente a mi alrededor‘) son el nuevo y serio trabajo de Arctic Monkeys, “Suck It And See“, el “Velociraptor” de Kasabian, el divertido (y poco profundo, pero divertido) “La Liberación” de Cansei de Ser Sexy, el alegre “Forever Today” de I’m From Barcelona, “In the Grace of Your Love” de The Rapture y también algún que otro descubrimiento como el “What Did You Expect From The Vaccines” o el “Belong” de The Pains of Being Pure at Heart.

Y sí, ya sé que medio mundo recomienda el disco de Bigott como el mejor nacional, o el de PJ Harvey, Girls, James Blake, The Black Keys o Bon Iver como mundiales, pero… tiempo al tiempo, que el año es muy largo y yo tengo muchas horas de música por delante.

Propósito de 2012

Domingo, 1 enero 2012

Apurando los últimos minutos del primer día de un nuevo año, me paso por aquí, como hice allá en el 2009, para contar de manera pública uno de los varios propósitos para este 2012. Obviamente siendo este el lugar elegido, no es sorpresa decir que es publicar en este blog diariamente el motivo de “apuesta”. Mis palabras y mis bitácoras andan bastante oxidadas, como podréis comprobar, pero espero que con el paso de los días, las semanas y los meses, todo esto vaya mejorando.

Isla

¿Y de qué voy a hablar por aquí? ¿Y qué pasa con el blog de Vertixe? ¿Y qué gano haciendo esto? Hay respuestas para todo y para muchas otras preguntas, pero después de una extraña Nochevieja sin campanadas, y una mañana soleada en Isla con un dolor de cuello que ni un spa ha sido capaz de quitar, tampoco puedo extenderme demasiado. Intentaré cada día de la semana (de lunes a viernes, que los fines de semana tienen que ser más de descanso ya que es otro de los propósitos) hablar de un tema distinto, más o menos categorizado. No se solaparán casi temas con el blog de Vertixe, que la próxima semana también tendrá novedades, aunque para la audiencia más tecnológica. Y sobre todo gano la batalla personal del trabajo diario -aunque más de una entrada programaré- y constante que tan bien me sentó con el proyecto fotográfico de Fracción Irreducible.

Gracias de antemano a los lectores fieles y que todos tengáis un feliz 2012 y resto de típicas cosas que se desean por estas fechas. Yo este año me lo voy a comer. Avisados estáis.

Se me han terminado los “hypes”

Miércoles, 31 agosto 2011

Y no sé por qué. Recuerdo la época en la que después del Napster y las velocidades insufribles de conexión vía módem, se abrió la puerta del Audiogalaxy y con ella todo un mundo de música a menos de un click. Encontrabas una banda y te recomendaba similares, y siempre había cosas que sorprendían. No voy a hablar sobre las descargas, la piratería, la música y su negocio ni nada similar, pero sí sobre la falta de novedades últimamente en mi colección.

Puede que ya me haya oxidado y no sepa dónde o cómo buscar (que con la de blogs especializados, foros y el last.fm parece difícil) o puede que me haya vuelto más especial en mis gustos musicales y haya dejado de ser una esponja que todo escuchaba y todo le gustaba. Puede que me quedara anclado en los early-two-thousands o que todo se haya vuelto un ciclo y hemos vuelto a un principio que yo ya he visto.

Muse en la NME

Una lectura muy recomendable son estos dos artículos titulados “Festivales 2011, ¿se nos ha roto el juguete?“, que reflejan la situación a gran escala en el ámbito de los eventos veraniegos. Desde mi primera vez en Santander (aquel mítico SSF), la planificación de los veranos siempre giraba en torno a algún festival, saliera o no saliera luego el viaje. Pero hace ya dos veranos que no es así, y no es por falta de opciones, sino por falta de bandas a las que ver. Y es que como bien dice Caneda en el reportaje, “en los últimos lustros la oferta musical ha sido ciclópea, se ha escuchado más música que en ningún otro momento de la historia de la humanidad. Pero, por otro lado, la oferta se ha vuelto tan accesible que es muy difícil sorprender a un público que lleva años teniendo acceso completo a todo“.

Me quedan unas cuantas bandas por ver en mi lista, pero no merece la pena la mayoría de las veces pagar un abono a un festival por un par de conciertos. Sé que me queda ir el próximo verano a un macroevento de estos en las islas británicas, pero probablemente también sé que será el último. Y hablando de ingleses, los máximos exportadores de “hypes” tampoco es que anden muy boyantes últimamente. Basta con ver cualquier portada de las últimas de la NME, la revista amada y odiada por el panorama indie: Muse, The Clash, The Strokes, The Horrors, Noel Gallagher, Arctic Monkeys, Kasabian, Foo Fighters, Jim Morrison, Bono, The Smiths, The Libertines…

Recuerdo escuchar el Is This It? cientos de veces, o disfrutar de aquellos mp3 de unos desconocidos Arctic Monkeys que aún no tenían discos en el mercado. Poner sin parar el Origin of Symmetry o pasar tardes con las sesiones piratas de los Libertines cuando Pete Doherty aún no era lo que es hoy en día (no encuentro sustantivos). Y hoy sigo escuchando las mismas bandas pero en sus cuartos o quintos álbumes, quejándome de cómo han cambiado -para mal, en la mayoría de los casos- y poco más.

Así que este post es un silencioso grito de desesperación para que alguno de mis fieles lectores me diga que hay vida más allá de las mediocridades de los últimos años, que se saque de la manga un disco normalito tirando a bueno de una banda que no tenga de vida más allá del segundo o tercer disco. Porque sí, yo no soy un erudito musical, me gusta la música que pone las pilas, como aquellos primeros discos de Mäximo Park o Mando Diao, incluso más cercanos como los de Vampire Weekend, no busco la profundidad de las letras ni que un carismático líder pase luego a la historia, me valen unos Bloc Party, unos Glasvegas, unos Campesinos o unos We Are Scientists. Me vale casi todo, pero ni eso encuentro.

A la búsqueda de blogs personales

Viernes, 5 agosto 2011

Echando un vistazo a la pequeña lista de bitácoras de amigos que sigo en el lateral de mi blog, me di cuenta que más de la mitad hacía años que abandonaron la tarea de actualizarlas. Tocó hacer una -triste- limpieza y añadir algunos de los descubrimientos de los últimos tiempos, que no han sido muchos.

Compartir fotos y viajes en Facebook, pensamientos en Twitter, o huir hacia la sencillez de uso de Tumblr ha dejado bastante desierta la blogosfera cotidiana. Y la llamo así porque está claro que los contenidos especializados (principalmente tecnológicos, pero también de índoles deportivas, culinarias o viajeras) siguen estando a la orden del día, y son los que suelen llenar de contenidos todos esos enlaces que van luego a las redes sociales. Pero echo en falta esos escritores del día a día, que lo mismo te cuentan un concierto, que un viaje, que un análisis político, una historia inventada o una curiosidad digna de National Geographic.

Blog

Y es que no todo es información, más información, tutoriales, noticias, actualidad… o lo que es peor, opiniones de políticos, de periodistas… también políticos, o posts patrocinados… Creo que hay hueco para muchos que simplemente queremos leer unos pocos párrafos sin excesivas ínfulas de notoriedad, más cercanos, más comunes, que al fin y al cabo, es lo que somos la gran mayoría. Alguno de mis (no muchos) lectores bien podía animarse a escribir unas líneas, que sé de buen pelo que hay más de uno y más de una con alma y pluma de escritor.

Sé que yo no soy precisamente un ejemplo de continuidad en mis narraciones (aunque estoy intentando volver al redil) pero un poquito más de interacción e inspiración no vendría mal. ¿Hay algún blog que me recomendéis seguir? Seguro que conocéis a gente interesante, y yo no tengo tiempo para ir indagando uno por uno los resultados de Bitácoras… Cualquier comentario será bienvenido y quedaréis bien conmigo y con el recomendado, ¡doble premio! Muchas gracias.

Foto: Dekuwa

 

Emprendiendo rumbo a Vertixe

Miércoles, 3 agosto 2011

Aquellos con los que he hablado últimamente ya estarán un poco hartos de escucharme hablar de emprendeduría, de Yuzz, de planes de empresa, de productos, servicios, presentaciones, elevator pitches y demás.  Y lo que os queda. Algún valiente se anima a hacer la pregunta importante: “Muy bonito todo eso, ¿pero qué vas a hacer? ¿te ha valido para algo?” La respuesta, como no puede ser de otra manera es que me ha valido de mucho.

Los últimos meses han sido de tomas de muchas decisiones, pero por suerte han venido prácticamente solas, o acompañadas de tan buenos envoltorios que ha sido sencillo saber qué elegir. He conocido a gente en Santander y en los viajes a Bruselas y Madrid con los mismos temores, las mismas dudas y la misma ilusión que yo, y eso ayuda. He conocido experiencias de gente que ya ha dado el paso, y he visto poquito a poco cómo compañeros han solucionado hasta los baches más grandes para seguir adelante. ¿Cómo iba a dejar yo escapar la oportunidad? Y no la dejo, ya se acerca, la época Vertixe.

Vertixe

Vertixe es el gallego para “vértigo“, el que me daba a mí al principio todo ésto y el que le da a mis padres cuando menciono la palabra autónomo. Pero también es la sensación que tienen muchas personas en el momento de colocar su negocio en Internet, o a la hora de innovar, o cuando buscan soluciones no muy caras en estos momentos de crisis y miran a las nuevas tecnologías. Y toda esta gente necesita alguien que les asesore, que comprenda sus necesidades y que les ofrezca un producto ajustado a ellas, no necesita soluciones de hazlo-tú-mismo o megaproductos de las compañías más famosas de la zona.

Y para llegar a este mercado y a esta situación he estado los últimos meses preparándome, aprendiendo, estudiando, ejecutando y trabajando. Cambiando el chip de lo que fue durante muchos años un ocio a la salida de clase a lo que me va a dar de comer en los próximos. A partir de ahora intentaré colaborar con más gente para que mis conocimientos y todo lo que tengo aprendido sirva para mucho más. Para compartirlo mediante un blog, VertixeTech y que todos podamos opinar sobre ello. Y sobre todo, para ofrecerlo como trabajo a muchos futuros buenos clientes. Seguiré informando, lo leeréis.