Entradas marcadas como ‘Brno’

Paseando en enero

Sábado, 10 enero 2009

Leyendo la guía de Lonely Planet que compré estas navidades en Santander, descubro que a diferencia de la mayoría de las lenguas europeas occidentales, en checo el nombre los meses no tiene etimología latina, sino que provienen de la naturaleza. Ahora estamos en el mes de ‘leden‘, que viene de la palabra ‘led’ que significa hielo. La explicación es bastante simple. No quiero imaginarme como será el próximo mes de ‘únor’, que supuestamente viene de ‘nořit’ que significa hundir, y se cree que se refiere a la ruputra y hundimiento del hielo en los ríos.

Cara sonriente en el tejado

La ciudad parece adormecida un sábado al mediodía debido al frío. Sólo te cruzas a gente haciendo algunas compras en los supermercados, a algunos seguidores del Kometa que se preparan para viajar a la cercana Třebíč a ver el partido de esta tarde y poco más. Desde que llegué el miércoles apenas ha nevado, pero no ha hecho falta más para mantener los tejados totalmente blancos. Tenía intención de acercarme a uno de mis rincones favoritos de la ciudad para perderme, el castillo de Spilberk, pero al final el frío ha podido conmigo y me he vuelto a casa después de pasear por la zona de la colina de Petrov junto a la catedral de San Pedro y San Pablo. Desde allí, entre las geniales vistas que se tienen de toda la parte sur y oeste de la ciudad, he visto un tejado sonriéndome que me ha contagiado. Parecía que me decía ‘vaya frío que hace y tú y yo aquí afuera’

Mi primer artículo para Brnopolis

Viernes, 9 enero 2009

Al poco tiempo de llegar, un chico del International Student Club, Petr, me invitó a escribir en un blog sobre la ciudad de Brno para que mostrara mi punto de vista sobre la misma. Después de mucho tiempo sin inspiración he decidido seguir con el tirón que he cogido con este blog para escribir mis primeras lineas en inglés. Aquí os dejo el artículo, cuando esté publicado pondré el enlace.

Brnopolis.eu

From the north of Spain to Brno
My experience in Brno is still short, I’ve been only living here for three months, but there are some little things that are making very comfortable this stay here. And at the end, the small details are the most important things. I’m a 25 years old erasmus student of the Brno University of Technology and I come from Santander, a city in the region of Cantabria, in the north of Spain. I make this point just to explain that although much of the time I’ve been in Brno I’ve been enjoying the studing abroad experience, I have also tried to got into the original moravian way of life. And sometimes this isn’t easy.

The main wall I have here is the language and the problems of communication. What you expect of a big and important city of a country is to make things easy for the visitors, but here in Brno there is still homework to do. I know that it’s my own work to learn some basic sentences to survive everywhere I go, but sometimes the easiest thing as buying a ticket for a match, asking for information at the bus station or just visiting the city can be harder than you can imagine.

But, as I said, these are small details, and these ones are not too important, they’re just things to improve in the future. In the other hand, the calm of the city and its people and the cultural atmosphere that seems to cover many corners of the town are these other details that make you fall in love with Brno. The clean streets, the silence in the trams -that are always on time-, the czech typical architecture, the coffees and pubs, the paths around Spilberk castle…

By the way, I’m only a newbie in the city and I know that probably I’m still losing many of the most fascinating places of it. Now I’ll find again the bad details that I talked about. The lack of information in english probably make me lose some good events. That’s why every initiative as Brnopolis is welcomed for foreigners living in the town, because it really helps, and can be very useful.

Conociendo Brno

Viernes, 9 enero 2009

Un 22 de septiembre de 2008 llegué a tierras checas después de un viaje tranquilo y con muchos nervios acumulados ante la aventura que tenía delante. Tres meses y medio después puedo asegurar que nunca me arrepentiré de haber elegido esta ciudad para pasar mi estancia de Erasmus y quién sabe si algo más.

Vista aérea de la ciudad

A modo de breve resumen -ya que me iré extendiendo a lo largo del blog en los pequeños detalles, que a la larga es lo más interesante- tengo que decir que la primera impresión que te llevas de la ciudad es un poco el volver caminando a los años 80 en España. Pero cuando vas conociendo, investigando y empapándote un poco de la cultura checa te das cuenta que simplemente son así, con sus cosas geniales y sus cosas distintas.

El idioma no voy a negar que está siendo una barrera bastante mayor de la que me imaginaba. Con inglés te puedes desenvolver perfectamente en los ambientes básicos para un estudiante, que son la universidad, los amigos y por qué no, los bares. Pero saliéndote de este tipo de ambientes la cosa se complica. Y aunque de primeras los checos parecen gente amable y asequible, muchos se muestran reacios a atenderte en cuanto ven que no hablas más checo que el tan usado ‘Nerozumím’ (no entiendo) De todos modos tampoco lo veo como algo grave, yo me imagino a cualquier joven hablando inglés a mi madre o a mi padre y por mucho que se esforzara al final iba a acabar pensando que mis padres son unos rancios porque no le han ayudado. Sobre este tema, alguien me dijo que la República Checa es el segundo país de Europa donde menos inglés se habla, después de España. He dado este dato por cierto y lo he comentado mucho, pero la verdad, no he encontrado nada que lo verifique… tengo que seguir investigando.

Y sí, pese a que en estos tres meses el tiempo ha acompañado con apenas un par de días de nieve y una semanita de lluvias… ¡el invierno ha llegado a Brno!