Entradas marcadas como ‘Personal’

Absolut plans.

Martes, 16 febrero 2010

Escuchando el “Kingdom of Rust” de Doves, después de haber hecho tres comidas equilibradas a lo largo del día, de haber planificado el resto de comidas de lo que queda de semana, limpiado la casa y hecho la compra, uno se siente… con frío. No sé si es el cambio climático o que uno se hace mayor y aguanta peor las temperaturas, pero ésto no es normal. Como no es normal que nevase en Santoña -al nivel del mar- el día grande de Carnaval y pudiéramos hacer una guerra de bolas. Como no era normal que hasta hoy las paredes de mi habitación estuvieran desnudas desde el día que hicimos la Limpieza con mayúsculas en Santander. Al menos poco a poco voy recuperando la “normalidad”, y ya mi cuarto tímidamente se va pareciendo más a lo que espero de él. Ya está “Absolutizado

Y es que no hay otra opción. Siempre me han encantado los anuncios de este vodka (que también me encanta) y son algo que jamás falta en cualquier decoración. Será por el alcohol, será por la inspiración de los diseños, será por la chispa graciosa que tienen o será porque soy un maniático colecciona-cosas (o guarda-cosas mejor) Películas, estaciones, ciencia, amor, ficción… cualquier tema es bueno para hacer un cartel de Absolut…

Cualquier tema es bueno también para escribir un blog, y aunque yo sea precisamente la persona menos “absoluta” que conozco (siempre indeciso, siempre con dudas, siempre sin saber si va o viene, si arregla o estropea) quería aprovechar para autoanimarme. Mañana quiero levantarme y diseñar. Me siento con esas ganas, y esa fuerza, pero sé que debido a mi no-absolutez, hay cientos de pequeños mecanismos en mi interior que intentarán echarme atrás. ¿Podré vencerme? Espero levantarme y comentar este texto para “celebrar” mi pequeña victoria. Éste es mi plan.

Y aparte, me alegra ver la actividad de dos personas de las que soy fan-a-muerte desde hace unos 10 años… Vicen que nos cuenta sus aventuras desde Sudamérica, y Ana que nos cuenta las aventuras de dos valientes dispuestos a recorrer desde Nordkapp a Santiago. ¡Que no decaigan las ilusiones en forma de viajes!

Ser (in)visible en internet

Martes, 2 febrero 2010

Tener un blog personal te hace jugar con un doble rasero cada vez que publicas algo en él. Por un lado, al llegar a un público pequeño, casi un círculo de amigos que puedes contar con los dedos que sabes que ‘desperdician’ su tiempo leyéndolo, te sientes como una persona pequeña pero escuchada que puede contar sin miedo sus pensamientos (a veces profundos, a veces estúpidos) sin ser objeto de crítica desconocida. Por otro lado, a veces uno piensa en crear esa entrada que sea enlazada por los blogs más importantes, que desconocidos lleguen a ella y opinen, que tu blog deje de ser invisible en la red y que puedas mover algún que otro cerebro inesperadamente.

Entrada al árbol

Llevo días dando vueltas a diseños nuevos, aprendiendo, leyendo, marcando en favoritos páginas que me llevará semanas leer, y sé que hasta entonces no me pondré manos a la obra con nada, pero siento que estoy en plena efervescencia… y me gusta. Y creo que algún día quizá recuerde esta entrada como la que bifurcó mi camino y me hizo seguir contando mis pequeñas aventuras a mis amigos lectores, mientras en mi cabeza maduraban otras ideas que igual algún día me hacían salir de mi invisibilidad, como la puerta tallada en ese tronco que invitaba a entrar en el árbol que encontré sin darme cuenta paseando por el genial parque de Lužánky.

Últimamente me estoy volviendo demasiado críptico al escribir en el blog, así que para terminar ésta entrada y que todos la disfrutemos… ¿habéis visto las genialidades que llegan a hacer en algunos sitios? Mirad esta página de anuncios pintados en la calle.

Papel en blanco, papel escrito

Lunes, 25 enero 2010

Adicto al ordenador. Tiene sus cosas buenas: todo el día informado, puedes conocer al instante la ropa interior que ha elegido Cristiano Ronaldo para partirle la cara a alguien, conoces los últimos héroes del youtube y estás al día con los fails, wtfs y demás chorradas que alguien igual o más aburrido que tú ha ingeniado. Además, adquieres conocimientos totalmente aleatorios por tus visitas randomizadas a la wikipedia, y en cierto modo a veces encuentras cosas realmente interesantes que te hacen pensar que quizá no has perdido la tarde entera sin aprender nada.

Libros

Aparte de eso, lo único que me molesta de esta inercia de hacer click en cualquier parte del navegador a cualquier hora del día desde que me levanto hasta que me quedo dormido, es la falta de [inserte aquí lo que realmente sea de la mezcla entre ganas, ilusión, fuerza de voluntad, compromiso...] para levantar el culo y hacer otras de las cosas de mi lista de aficiones. Leer y escribir están sin duda en la parte más alta (quizá más atrás queden ver películas, salir a correr, acabar la carrera, acabar de limpiar, buscar un móvil nuevo o incluso buscar un trabajo)

La mecánica del corazón‘ es el libro que me traigo entre manos. Escrito por Mathias Malzieu, cantante de Dionysos, y único hombre que he visto capaz de surfear por encima del público ida y vuelta en una de las carpas de Benicàssim a las cinco y media de la tarde a doscientos grados a la sombra… Es genial, él y el libro. Pero debería habérmelo leído en una tarde, y la tarde se va prolongando demasiado. Igual que se prolongó con ‘Mister Pip‘, y como se prolonga con la lista de libros de encima de la mesa… Papel escrito que tiene que fluir más y más entre mis manos y a través de mis ojos.

El papel en blanco es el blog, es el cuaderno rojo, es el cuaderno verde. Son los post-its de colores. Esa sensación que muchos tenemos de pasar un bolígrafo por entre nuestros dedos y apenas recordar como cogerlo correctamente. Ese temblor al apoyar la punta en el papel por primera vez en tanto tiempo y esa inseguridad a la hora de trazar las primeras letras. Ese no saber muy bien lo que estás escribiendo. Papel en blanco que tiene que fluir más y más desde dentro de mi hasta mi mano, para dejar más folios para el recuerdo con mi caligrafía (por muchos elogiada, por mi, ya sabéis, aborrecida en cierto modo)

Y este sinsentido que evoca al papel escrito y al papel en blanco no queda aquí más que reflejado como un punto y seguido en mi batalla, que ahora cambia de escenario, pero no de protagonista ni de guión. Volvemos (por un tiempo indefinido que puede ser de unas semanas o de varios meses) a Santander.

Escribiendo…

Domingo, 13 diciembre 2009

Placer, obligación, reto, ocio, inspiración, aburrimiento… son algunas de las palabras que se me vienen a la mente cuando pienso que tengo que actualizar el blog. No me gusta nada que haya parones de meses sin escribir porque a veces me da la impresión de que mi vida está vacía, que no hay nada interesante que contar. Es probable que en parte así sea -y más después de un año en el que cada fin de semana era una aventura en algún país centroeuropeo-, pero como sé que mis -escasos- lectores tampoco esperan de mí un bestseller o algo más que unas palabras para saber que estoy vivo o para opinar sobre la última locura que tengo en la cabeza, creo que tengo que dejarme llevar algo más.

Treehouse

Más allá de mis últimos desencuentros con la vida adulta, sobre todo económicamente hablando, en los que me he dado cuenta que todo el mundo intenta sacarte el dinero que no tienes (agradezco públicamente su interés en desplumarme a Student Agency, La Caixa, Banco Santander, Vodafone y RBA Editores, sin olvidarme del último pago de la Erasmus que se ha debido esconder en un armario que lleve a un mundo fantástico en el que nadie sabe nada de él) lo más interesante que tengo para contar es simplemente lo que estoy haciendo ahora… cada día me gusta más escribir. Y sé que no soy bueno, pero ¿cómo se es bueno escribiendo? Hay gente que tiene un don, hay gente que utiliza recursos literarios o estilísticos que yo jamás soñaría con usar bien… yo sólo escribo por escribir. Por vaciarme un poquito. Para que dentro de cinco años eche la vista atrás y vea las tonterías que se me pasaban por la cabeza un domingo metido aún en la cama mientras mis padres limpian la casa y mi sobrina anda correteando por el pasillo con un trapo en la cabeza.

No me gusta escribir obligado -imagino que a nadie, es como leer los libros que te mandaban en el instituto, aún odio a Zalacaín el aventurero-, pero debo ser más constante. Siempre he debido serlo. Y menos quejica, e inventarme menos excusas para no escribir, para no hablar. Y buscar inspiración yo solo o con ayuda (gracias a quien inspiró este texto sin sentido) Y sobre todo, lo que tengo que conseguir es que esta sea la última vez que escribo éste párrafo, que es el más leído en la historia de los blogs… ojalá sea así (pronto empiezan los propósitos para el año nuevo)

Arrivederci Alfa

Miércoles, 28 octubre 2009

No hay canción que mejor ilustre el adiós de hoy ni las sensaciones que me recorren cuando pienso en lo que estoy haciendo que la que Marshall y Ted escuchaban una y otra vez en su Fiero. Y es que igual que en ese capítulo de HIMYM, me despido definitivamente de mi coche, de mi Alfa 146. No es que me vaya a poner melancólico, pues nunca nos llevamos del todo bien y nuestra relación fue un quebradero de cabeza bastante grande, pero lo echaré de menos, mi primer coche.

alfa

Heredado -como otras tantas cosas- de mi hermano, después de tener dos años de carnet y no conducir me atreví a asegurarlo y sacarlo del garaje. Ese día ya me demostró que esto de tener un coche no iba a ser algo fácil. Casi todos conocéis esa historia… salida del garaje, coche de frente, columna oculta, puerta trasera derecha incrustada, nuevo diseño aerodinámico, llantos, risas, miedos, tranquilidad… Después de mucho circular y perderle el miedo a costa de interminables broncas con mi copilota (gracias por no matarme con la guía Campsa), aparte de una contractura crónica en mi espalda conseguí disfrutar conduciendo. Un año entero asustándome con su aguja de reserva que variaba más que el clima de Cantabria, sacando dinero de donde no lo había para llenar el depósito (sus 103 caballos debían tener un problema con la bebida, si no no me explico por donde se iba tanta gasolina) y aparcando en la calle Honduras por no tener que hacerlo dentro del garaje de nuevo (lo saqué el día de la columna y lo metí el día que lo dejé allí para morir).

Ahora, crisis mediante, mi pobre Alfa, que me llevó por las carreteras de todo Cantabria (tampoco mucho más lejos) tiene que decirnos ‘hasta siempre’. 10 años, cambios de ruedas, filtros, revisiones, itvs, chapa… más la gasolina… más los 500 del seguro… nos plantábamos en más de mil euros para sacarlo de ahí, y ni los tengo, ni hay visos de que los tenga, y si los hubiera, no me los gastaría en él. Así que para evitar todos estos gastos, sacrificaremos en breves días a este compañero de aventuras, que tantas anécdotas ha traído. Te despido con la misma canción que al inicio, pero por supuesto, la versión de Peter Griffin, porque aunque fueras un cabronazo como coche, he reído mucho dentro.

Paraguas

Viernes, 9 octubre 2009

Como todos los años, el otoño llega más o menos por la época de mi cumpleaños. Y no puedo decir que no me alegre. Se marcha el calor que impide dormir a gusto, se marcha el ‘hoy tampoco tengo nadie con quien ir a la playa‘, se acabó el no poder ponerse camisetas grises, rojas o verdes… No es que no me encante el verano, pero creo que todas las estaciones tienen su duración exacta, confiemos en que el cambio climático no nos revolucione demasiado.

paraguas

Llega la lluvia. Desde pequeño me ha gustado mojarme. Probablemente sea la eterna prohibición de mis padres de calarme la que creó tanta pasión. No les faltaba razón, porque de pequeño estaba más tiempo resfriado y en la cama enfermo que en la calle: era mojarme y pasarme una semanita de vacaciones. Crecí y me hice más water-resistant al más puro estilo Casio. Y ya por entonces descubrí a uno de mis enemigos favoritos, el paraguas.

Respeto a la gente que no le gusta mojarse, pero si por mi fuera haría desaparecer todos los paraguas del mundo y regalaría chubasqueros por doquier (ojo, chubasqueros de verdad, no bolsas de basura con tres agujeros para cabeza y brazos, que aparte de ser antiestéticas, crearme problemas en Port Aventura a mis tiernos 13 años y provocar ataques de risa en la Magdalena con el arte de algunos jubilados, no valen para nada) ¿Por qué la gente es tan inútil con los paraguas? Tengo tantas preguntas en mi cabeza…

¿Por qué la gente que lleva paraguas se mete siempre debajo de las repisas de los edificios? ¿Para no mojar el paraguas? ¿Por qué las personas de 1.50 llevan el paraguas a la altura justa para darme con él en la cabeza? ¿Por qué las personas de 1.60 llevan el paraguas a la altura justa para darme con él en la cabeza? ¿Por qué las personas de 1.70 llevan el paraguas a la altura justa para darme con él en la cabeza? ¿Cómo es posible que todos lo consigan? ¿Por qué encima te golpean con él y te miran con cara de ‘a ver si tienes más cuidado‘? ¿Por qué los abren al salir de portales sin mirar? ¿Por qué los cierran de golpe justo cuando pasas?

He dicho que me gusta mojarme, pero no me gusta que me mojen. Me gusta notar la lluvia cayendo por mi rostro poco a poco, calarme el pelo, pillarme una buena chupa, pero al ritmo de las nubes. No al ritmo de la gente sin carnet de manipulador de paraguas. Al menos en Santander tengo un aliado de mi parte: el viento en las bocacalles. Cada vez que veo la imagen de un paraguas destrozado en una papelera no puedo evitar sonreír a modo de victoria.

Lo que nunca imaginaba es que hubiera gente que se dedicara a reciclar los paraguas rotos. Así que ya sabéis, si queréis un chubasquero para vuestro perro (¿?)  hecho de paraguas rotos rescatados de la calle, o simplemente capuchas muy modernas, echad un vistazo por esta tienda.

Festivaleando

Martes, 14 abril 2009

Cuando en junio de 2002 decidimos finalmente no ir al Festival de Benicassim por problemas de estudios/dineros/padres/transporte y supe que me iba a perder el concierto de Muse pensaba que el mundo se acababa ese día. Quién me iba a decir que años después no sólo los iba a ver dos veces, sino que me iba a convertir en un adicto a estos eventos veraniegos llenos de ‘guiris’ hasta arriba de cerveza y abrasados, conciertos llenos de canciones míticas y anécdotas y fotos para llenar mil álbumes.

festivaleando

Primero fue aquella edición del Santander Summer Festival (que en paz descanse) en julio del 2005, acampados en aquella lata de sardinas Merca, Vicen, Berto y yo (y un día Blanca) en un lugar mágico e inigualable. Después fue mi primer FIB, en el 2006, el festival de dormir en cualquier sitio (playa, coche, suelo…) y ver a grandes cabezas de cartel por primera vez…

Llegó el 2007 y repetimos experiencia, ya con la veteranía de un año y con el concierto de Muse que se quedó pendiente hacía cinco años. Gran ambiente y la misma lata de sardinas esta vez sólo para Berto y para mí… se triunfó con eso.

Y tras un año de descanso ahorrando para este erasmus en Brno, el verano de 2009 me llevará a cumplir otro de mis sueños, el Rock Werchter en Bélgica. El primer fin de semana de julio pondré rumbo allí con Blanca (que espero no repita lo de pegarme con las esterillas) para disfrutar de Oasis, Prodigy, Placebo, Fleet Foxes, Coldplay, The Killers, Bloc Party, M.Ward, Kings of Leon, Nick Cave, Franz Ferdinand, Yeah Yeah Yeahs, Kaiser Chiefs, Nine Inch Nails o incluso Metallica y Limp Bizkit… y muchos más… tachando así de una tacada muchos de los grupos de mi lista de ‘bandas por ver una vez en tu vida en directo

¿Quién queda en vuestras listas? ¿De qué festival tenéis más recuerdos?

Liberación

Jueves, 5 marzo 2009

Cuando escribo estas lineas mi padre está en el que con un poco de suerte será su último día de trabajo. Después de 38 años trabajando en lo mismo, llega a los 65 años y se retira. El otro día le pregunté por el skype qué es lo que se sentía, y como siempre, sabio y de pocas palabras, me contestó: ‘liberación’

Paseos por Berria

Ahora le toca disfrutar de la vida todo lo que no ha podido, pasear, leer, disfrutar de los nietos a tiempo completo y olvidarse del stress, del levantarse todos los días como la rutina mandaba (yo no he conocido otra cosa en mis 25 años largos de vida) a las 7.10 para desayunar a las 7.20 y salir de casa a las 7.30. No me entra en la cabeza lo que puede sentir una persona el día antes, o el día después, o la semana después del momento en el que toda tu vida cambia por completo y puedes echar la vista atrás con esa mirada del reconocimiento de la gente y el saber que has hecho tu trabajo lo mejor posible.

Sé que no va a leer esto, pero se lo diré pronto seguro, disfruta de tu liberación, ahora nos toca el turno a otros de tomar los pasos correctos para que quizá dentro de 40 años tengamos a gente que se sienta tan orgullosa de nuestro camino. Gracias por mostrarme tantas veces cómo andar.

Año nuevo, blog nuevo.

Viernes, 9 enero 2009

Propósitos de año nuevo. Todos los años es lo mismo, cada uno mira a los errores, las vagancias y las faltas de compromiso del año pasado y se dispone a arreglarlo mágicamente llegada la fecha del 1 de enero. ¿Y por qué no? Así empieza la andadura de este nuevo blog, sin hilo conductor aparente, únicamente para dejarme volcar lo que se me pase por la mente en un mismo lugar.

De momento el propósito que ya tuve a finales del año pasado de empezar a juguetear con WordPress ya está cumpliéndose, y es que uno ya estaba cansado de juguetear con Blogger y ya iba tocando pasarse de bando. Veamos a dónde me conduce este submarino esta vez.