Entradas marcadas como ‘redes sociales’

Elecciones, indignados y redes sociales

Lunes, 1 agosto 2011

Yo me bajo. Elecciones el 20 de noviembre cuando todavía no ha dado tiempo a calmar los ánimos después de las de mayo y ya empiezan a revolucionarse los gallineros varios. Por mi salud mental procuraré dejar de seguir a cuentas en redes sociales que hablen demasiado (o exclusivamente) de política, de leer noticias que me indignen y lamentablemente, de oír también a muchos “indignados” que tampoco saben ni dónde están ubicados.

Volverán algunos políticos a Twitter a hacernos creer que están “en la onda” o que tienen interés real (¿ellos o su equipo de comunicación?) en conversar con el ciudadano de a pie. Volverán los afiliados a partidos o a sus juventudes a lanzar exabruptos contra “el enemigo” y alabar a “su candidato”, cuando todos tienen mucho que callar y mejorar. Y volverán las encuestas partidistas, las soluciones mágicas, los problemas de siempre y el dineral gastado en campañas electorales que algunos aprovecharán para cerrar un año 2011 con más ingresos de los esperados a base de cartelería y merchandising.

15 Mayo Santander

Tendremos de nuevo el #nolesvotes, y el miedo a quedarnos en Guatemala o en Guatepeor, o viceversa. Tendremos partidos pequeños que fueron grandes quejándose del sistema electoral en lugar de reverdecer ideas y llegar a más gente, y a partidos pequeños que no aspiran a más que con uno o dos escaños manejar las mayorías a su gusto para beneficio de su región. Tendremos un presidente maniatado a las presiones de los mercados y la Unión Europea, pero volverán a hacernos creer que las elecciones europeas (¿alguien recuerda quiénes se presentaban de candidatos?) no valen luego para nada.

Y mientras, los mal llamados “indignados” (no porque no lo estén, sino porque somos muchos más que los que se autodenominan así) seguirán peleándose por los grupos de Facebook, intentando evitar desahucios sin dar demasiada información para no perder razones y discutiendo en plazas sobre temas de los que muy pocos pueden opinar por falta de conocimiento. Y es que luego nos quejamos de los todólogos de las tertulias de la televisión, pero aquí cualquiera soluciona problemas de macroeconomía, hipotecarios, medioambientales, de comunicaciones, parlamentarios, financieros, legislativos, médicos y judiciales con poco más de unos links de la Wikipedia y algún vídeo de YouTube.

Yo estuve en la Plaza Porticada de Santander un 20 de mayo emocionado con más de mil personas con una ilusión y unas demandas bastante claras en las que cabía gente de derechas, de izquierdas, cristianos, ateos, ricos, pijos, pobres, modernos y carcas. Pero al final cada uno acabó tirando para su lado, ¿y qué está pasando? Pues lo que pasa siempre. El deporte nacional, tú contra mí, rojos contra azules, tus ideas contra las mías, blancos y negros. Por eso yo me bajo, lo siento, no creo en las revoluciones sin líderes en una sociedad tan acomodada como la nuestra. No creo en la viabilidad de la democracia directa a gran escala (perdí mi esperanza en alguna reunión de la comunidad de vecinos) ni creo que la solución sea cambiar el sistema por otro, cuando no hay ni un ejemplo que haya funcionado de otra manera. Y no es conformismo, simplemente es esa ilusa idea de que quizá, con políticos respetables y respetados, honrados, preparados, y unos medios de comunicación independientes y una sociedad crítica, las cosas tal y como son ahora podrían ser muy diferentes.

Y que si un partido, use Facebook o no, tenga cien años de historia o se haya creado ayer, consigue llegar a la gente con ideas sensatas que vaya a llevar a cabo y logra millones de votos, no siempre tiene que ser el bipartidismo de unos u otros. Que cada persona tiene un voto. Y somos muchos. Pero ya no tenemos ninguna ilusión.

Foto: OjoEspejo

 

Un mes sin escribir en Twitter

Jueves, 1 julio 2010

En esta época de tododospuntocero en la que parece que hay que estar al día o si no quedarás perdido para siempre, decidí por unos motivos o por otros tomarme el twitter desde un ángulo distinto. Hoy en día volcamos demasiada información en las redes sociales y a veces es muy difícil diferenciar entre lo necesario, lo interesante, lo divertido, lo curioso y lo totalmente inútil. Y durante ese tiempo en el que acabamos leyendo todo, vuela a partes iguales mucha de la productividad y mucho del tiempo que deberíamos aprovechar. A veces hay que andar unos pasos hacia atrás y ver con perspectiva el cuadro en su totalidad para poder saber ante qué estamos y qué queremos.

Pajaritos Twitteros

Una vez que decidí la función de mi Facebook como herramienta de contacto con mis amigos más cercanos -y punto final- a los que puedo dedicar tiempo e interés, ha tocado el momento al pajarito azul. He estado un mes sin escribir pero sí leyendo con bastante asiduidad mi timeline y he llegado a varias conclusiones. Primero, que es una red social muy interesante si sigues a las personas que realmente te aportan cosas interesantes -es redundante y lógico, pero a veces se olvida por la fiebre de los followers que ya empezó Enjuto en su día-. Estar al día del mundo del deporte siguiendo a la mítica voz del baloncesto como @trecet o las noticias musicales de @pitchforkmedia y @nmemagazine sin olvidar la última tecnología de mano de @guardiantech nunca viene mal.

Segundo, que es un gran medio para conocer blogs y artículos sobre cualquier tema específico. En mi caso, dedicando tantas horas a diseño y desarrollo de webs, tener al alcance de tan pocos clicks tal cantidad de artículos sobre trucos, consejos, nuevos avances, recopilaciones de sitios para inspirarse es una pasada… Sigo la lista de @imrogb/design-links y abruma la cantidad de material disponible al día. Gracias a delicious puedo marcar los artículos que me resultan interesantes para leerlos con más calma o consultarlos siempre que los necesite. Twitter puede ser un lector de feeds que ya ha pasado por el filtro de usuarios expertos en reenviar enlaces a las cosas de verdadero valor que hay en internet.

Y por último, que es el medio más rápido para enterarse de lo que ocurre en tu entorno y entablar contactos con gente cercana. Siguiendo la lista de twitteros cántabros de @rosapoo/twitteros-cant uno puede enterarse de eventos, política, deporte y mil cosas más que ocurren a escasos pasos de donde twitteas.

Seguir a demasiada gente o dejarse llevar en conversaciones sin sentido (que a todos nos pasa) es contraproducente en una red que se mueve tan rápido. Estar colgado cada cinco minutos es también peligroso, mejor establecerse límites y horarios en los que puedes dedicarte plenamente a ello sin perder el hilo de lo que debes hacer. Finalmente sólo queda una pregunta, ¿qué puedo aportar yo? Después de un mes de silencio dudo que alguien me haya echado de menos, por eso es momento de contar menos cosas pero que -en teoría- sean más interesantes. ¿Como este post quizá?