Entradas marcadas como ‘twitter’

Al otro lado de la bahía de Santoña

Miércoles, 4 enero 2012

Cualquiera que me conozca un poco sabe que viajar y comer bien son dos cosas a las que raramente hago ascos. No es que tenga un paladar excesivamente fino, que unas buenas patatas ali-oli y unas croquetas suelen ser suficientes para tener contento a mi estómago, y no siempre hace falta viajar al fin del mundo (en horas, Galicia no anda lejos de ahí) para encontrar sitios agradables. Juntando estos dos placeres y sin necesidad de recorrer mucho camino, no hace ni dos meses aparqué mi orgullo de santoñés para ir a conocer a Laredo un restaurante del que todo el mundo me había hablado bien: La Marina Company.

Sabiendo de mi indecisión a la hora de elegir un sitio donde entrar a comer, siempre es un alivio poder ir a piñón fijo, y más aún cuando te vas a encontrar una cara amable y conocida como la de Marc allí. Y no sólo allí. Ya antes, el poder reservar mesa con un simple mensaje vía Twitter, y el poder ver el menú del día en su blog desde casa para no encontrarte sorpresas y poder ir decidiendo lo que vas a tomar, es algo que hace que el local sume muchos puntos desde la distancia.

Comiendo en La Marina Company

Ya en tierras… pejinas, las expectativas de La Marina Company se cumplen con creces: comida buena con magnífica presentación, platos muy elaborados en el menú del día y un precio muy acorde a los tiempos que corren (12 euros un entrante a elegir entre cuatro, un segundo a elegir entre tres carnes y tres pescados, postre, pan y bebida) No se puede pedir más, por mi parte se lo recomiendo a cualquiera ya sea por Internet o por la calle.

Por si fuera poco, aproveché mi última visita para conocer también el pueblo con mejores vistas del mundo, porque aunque esté ahí al lado, es un gran desconocido para mí. Y aunque no hay color con nuestra península, también es de justicia decir que Laredo tiene sus zonas bonitas y cuidadas, las casas e iglesias de la Puebla Vieja, el paseo a lo largo de la playa de la Salvé o el curioso Túnel de la Atalaya. Toda una experiencia.

 

“Me hago un Twitter, ¿y ahora qué?”

Sábado, 5 febrero 2011

Los tiempos avanzan demasiado rápido, las modas van cambiando y nadie quiere quedarse atrás. Probablemente casi todos hayáis oído hablar estos últimos días de asuntos tan “importantes” como el #TurismoBisbal o el Holocausto Vigalondo que provocó el #humorElPaís. Si nos vamos unas semanas hacia atrás, fueron noticia Alex de la Iglesia o Alejandro Sanz por el -vergonzoso- tema de la Ley Sinde. Y todas estas noticias tienen un común denominador: Twitter. Y como hay que estar a la última, más de uno ha decidido hacerse su cuenta en esta red para encontrarse a los cinco minutos ante una página vacía y muchas preguntas, encabezadas por el ¿y ahora qué? (normalmente con un pero qué mierda es esto precediendo la pregunta).

Antes de empezar a perder la paciencia, hay que pararse a pensar un momento y buscar el motivo por el que nos hemos abierto el perfil. Nos hicimos una cuenta de Messenger para chatear con nuestros amigos, una de Facebook o Tuenti para subir fotos y cotillear las de los demás, una de YouTube para comentar los vídeos de caídas o una de Spotify para escuchar música. ¿Y la de Twitter? Porque la gente habla de él… no me parece suficiente. En el universo del pajarito azul hay sitio para todo el mundo, al menos para todo aquel que tenga una mínima inquietud sobre alguna cosa. ¿Cuál es la tuya?

Mi tweetdeck

Los inicios no son sencillos hasta que te acostumbras a todo: las @menciones, los RTs, los trending topics… así que siempre es interesante añadir a tus amigos o conocidos que ya tienen una cuenta y ver cómo se desenvuelven, aparte que siempre te podrán echar una mano cuando tengas alguna duda. ¿Y después? Llega el momento de buscar gente a la que seguir, y aquí las ramificaciones son infinitas.

Si, como a mí, te interesa el mundo del diseño web, es el momento de seguir a esos blogs que sueles leer a diario, y seguramente te fijarás a partir de ahora que muchas de las páginas que visitas tienen un enlace a su propio twitter donde comentan novedades, artículos, enlaces a otras cosas interesantes… Si, en cambio, lo que buscas es información para estar a la última de lo que pasa en el mundo, todos los periódicos tienen sus canales de twitter, pero lo que es mejor, muchos de los periodistas que en ellos escriben tienen su cuenta individual, con lo que el trato personal con ellos es aún mayor. En el blog de Bori esta semana se publicaba un artículo precisamente sobre este asunto.

Pero las opciones no se acaban ahí, si te gustan los deportes puedes seguir a deportistas, equipos, periódicos o bloggers especializados; si lo tuyo es la moda puedes seguir eventos, modelos y revistas; si eres seguidor de series o realities, tienes todo un abanico de cuentas de otros fans, cuentas oficiales y medios que cuentan el minuto a minuto de lo que pasa en la televisión. Hay gente abierta a discusiones sobre derecho, historia, ingeniería o lo que pasó en tu pueblo la semana pasada. Para encontrar a más personas interesantes, es buena idea echar un vistazo a las que sigue la gente que añades, así como mirar en qué listas aparecen.

Y una vez que tienes un batiburrillo de gente en tu timeline (en el futuro será buena idea irlos clasificando en listas) que va desde National Geographic hasta uno de tus vecinos pasando por el Marca y el club de fans de Camela, te planteas la segunda pregunta: ¿y sobre qué escribo yo si no tengo nada interesante que contar?

Puede que no resulte interesante al mundo lo que desayunas o las copas que llevas encima (o sí, quién sabe) pero sí que puedes participar en conversaciones sin miedo. Twitter tiene la ventaja de que es sencillo, es inmediato y permite romper barreras que antes no podíamos imaginar. Puedes involucrarte en una discusión sobre un libro o un reportaje con su autor, o sobre lo que pasa en tu provincia con políticos de uno u otro color; puedes comentar el partido de tu equipo favorito con otros seguidores o con los rivales o puedes conversar con otras personas sobre las noticias del día.

En resumen, la ventaja que tiene esta red frente a las demás y que hace que últimamente esté tan de moda y sean miles los que se enganchan es precisamente su adaptabilidad a las inquietudes de cada uno. No desesperes cuando los primeros días (o meses) no te siga nadie o no te hagan mucho caso, pronto encontrarás tu sitio y acabarás enganchado, igual que caí yo.

Un mes sin escribir en Twitter

Jueves, 1 julio 2010

En esta época de tododospuntocero en la que parece que hay que estar al día o si no quedarás perdido para siempre, decidí por unos motivos o por otros tomarme el twitter desde un ángulo distinto. Hoy en día volcamos demasiada información en las redes sociales y a veces es muy difícil diferenciar entre lo necesario, lo interesante, lo divertido, lo curioso y lo totalmente inútil. Y durante ese tiempo en el que acabamos leyendo todo, vuela a partes iguales mucha de la productividad y mucho del tiempo que deberíamos aprovechar. A veces hay que andar unos pasos hacia atrás y ver con perspectiva el cuadro en su totalidad para poder saber ante qué estamos y qué queremos.

Pajaritos Twitteros

Una vez que decidí la función de mi Facebook como herramienta de contacto con mis amigos más cercanos -y punto final- a los que puedo dedicar tiempo e interés, ha tocado el momento al pajarito azul. He estado un mes sin escribir pero sí leyendo con bastante asiduidad mi timeline y he llegado a varias conclusiones. Primero, que es una red social muy interesante si sigues a las personas que realmente te aportan cosas interesantes -es redundante y lógico, pero a veces se olvida por la fiebre de los followers que ya empezó Enjuto en su día-. Estar al día del mundo del deporte siguiendo a la mítica voz del baloncesto como @trecet o las noticias musicales de @pitchforkmedia y @nmemagazine sin olvidar la última tecnología de mano de @guardiantech nunca viene mal.

Segundo, que es un gran medio para conocer blogs y artículos sobre cualquier tema específico. En mi caso, dedicando tantas horas a diseño y desarrollo de webs, tener al alcance de tan pocos clicks tal cantidad de artículos sobre trucos, consejos, nuevos avances, recopilaciones de sitios para inspirarse es una pasada… Sigo la lista de @imrogb/design-links y abruma la cantidad de material disponible al día. Gracias a delicious puedo marcar los artículos que me resultan interesantes para leerlos con más calma o consultarlos siempre que los necesite. Twitter puede ser un lector de feeds que ya ha pasado por el filtro de usuarios expertos en reenviar enlaces a las cosas de verdadero valor que hay en internet.

Y por último, que es el medio más rápido para enterarse de lo que ocurre en tu entorno y entablar contactos con gente cercana. Siguiendo la lista de twitteros cántabros de @rosapoo/twitteros-cant uno puede enterarse de eventos, política, deporte y mil cosas más que ocurren a escasos pasos de donde twitteas.

Seguir a demasiada gente o dejarse llevar en conversaciones sin sentido (que a todos nos pasa) es contraproducente en una red que se mueve tan rápido. Estar colgado cada cinco minutos es también peligroso, mejor establecerse límites y horarios en los que puedes dedicarte plenamente a ello sin perder el hilo de lo que debes hacer. Finalmente sólo queda una pregunta, ¿qué puedo aportar yo? Después de un mes de silencio dudo que alguien me haya echado de menos, por eso es momento de contar menos cosas pero que -en teoría- sean más interesantes. ¿Como este post quizá?